Jueves, 27 de Mayo de 2010

Rajoy se la juega al apoyar a Camps tras un auto "demoledor"

El líder del PP calla y en el partido exigen que "reaccione" cuanto antes

MARÍA JESÚS GÜEMES ·27/05/2010 - 06:00h

El presidente del PP, Mariano Rajoy, en un acto en la Feria de Muestras de Valencia.Marisela Murcia

Desde hace tiempo en el PP comentan que el president de la Generalitat valenciana, Francisco Camps, forma parte del guión de Los otros, la película de Amenábar. "Como ellos, está muerto pero aún no lo sabe", dicen en el partido.

Ayer, la broma macabra se extendía por las filas conservadoras al saberse que el juez Antonio Pedreira, instructor del caso Gürtel en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, enviaba parte de la investigación al de Valencia al apreciar indicios de varios delitos contra cargos del Consell.

"Como en 'Los otros', Camps está muerto pero aún no lo sabe", dicen en el PP

Tras el segundo revés judicial de Camps en 15 días, después de que el Supremo decidiera reabrir la causa de los trajes, los dirigentes del PP no daban crédito a que este siguiera al frente de su cargo y miraban, expectantes, en dirección a Mariano Rajoy.

Pero el líder de la oposición, fiel a su estilo, guardó silencio. Sus colaboradores, que reconocían que con la noticia se le había torcido el gesto, se encargaban de confirmar que su respaldo seguía vigente. Al menos, de forma oficial.

"El responsable de Justicia, Federico Trillo, tiene intención de recurrir. Ya se ha archivado en otras ocasiones y ahora puede ocurrir lo mismo. Nada ha cambiado, no hay nada nuevo", afirmó una fuente del PP.

"Sólo falta que los acusen de asesinato", clama un diputado

Para varios cargos, al contrario, "todo es diferente y se complica cada vez más". Tras leerse el auto con detenimiento un diputado lamentaba la situación: "¡Sólo falta que les acusen de asesinato!". "Es demoledor", reconocía un miembro del Comité de Dirección del PP. "Un escándalo", "durísimo", le secundaban sus compañeros.

Alarma en el partido

Entre los parlamentarios cundía la alarma. Estaban convencidos de que Camps iba a dimitir hasta que le vieron salir afirmando que todo es "un montaje". Entonces, comprendieron que sólo Rajoy puede pararlo.

Algunos temen que el president se rebele y plante cara a la dirección

En el PP muchos quieren pensar que su presidente está haciendo "una labor de campo". Hay quien está convencido de que, como hizo con el ex tesorero Luis Bárcenas, Rajoy va abonando el terreno y le está haciendo llegar a Camps los mensajes "oportunos" para que renuncie a su puesto.

Otros, sin embargo, creen que Rajoy no debería perder más tiempo y tendría que forzar ya su marcha. Después del acto de homenaje del pasado sábado, ven que la brecha es insalvable y creen que Camps podría estar dispuesto a plantar cara a la cúpula, como hizo cuando le pidieron que echara a su mano derecha, Ricardo Costa.

Diversos medios publicaron ayer que Camps había amenazado al PP con montar un partido independiente. "Credibilidad cero. Paco es un hombre de partido y sería inviable una formación regionalista encabezada por un dirigente del PP que se va por haberse visto involucrado en una trama de corrupción", indicaron a este diario fuentes oficiales de la cúpula.

Lo que ya todos dan por hecho es que Camps "cae". Para algunos será lo que tarde en abrirse juicio oral por el tema de los trajes. Otros dan la clave definitiva: "Habrá que ver si alguien resulta ahora imputado por esta otra causa". En el PP están pendientes de los pasos que dé el juez Flors, instructor de la rama valenciana. "Rajoy no tiene que cargárselo. Lo hará por él la Justicia", explicaba ayer un miembro del Comité Ejecutivo. Pero en Valencia algunos le ven dispuesto a aferrarse al cargo, inmerso en su cruzada.

Daño a la labor de oposición

Para muchos, el líder de PP vive una nueva encrucijada. Algunos consideran que es la más importante, en la que se va a comprobar si ya esta preparado incluso para gobernar. Un dirigente conservador cree que si no actúa en las próximas horas, su futuro político quedará "empañado" por toda esta situación. "Tiene que reaccionar porque lo está arrastrando con él", mantienen.

Y también toda su labor de oposición. Ayer explicaban que todas sus intervenciones, económicas y sobre cualquier otro asunto, se verán eclipsadas en cuanto le detengan para preguntarle por Camps.

Ayer, desde la sede nacional del PP negaban que se hubiera convocado una reunión de urgencia para analizar lo ocurrido y anunciaban que en la agenda de Rajoy no está previsto que se traslade a Valencia en los próximos días.

En el auto también vuelve a aparecer el nombre de Luis Bárcenas, a quien se apunta como el autor de un delito electoral por la presunta financiación ilegal del PP en las elecciones municipales de 2007. En el PP recuerdan que ya no está ligado al partido, aunque si lo estaba cuando se produjeron los hechos. Los conservadores rechazan la acusación de financiación porque el Tribunal de Cuentas ha asegurado que todo está "claro". "Ni un euro ilegal", defienden. Pero parece evidente que, como ocurrió con Filesa, los partidos no informan sobre sus presuntas irregularidades a dicho órgano.

También en el PP hay quien advierte que habrá que irse preparando para que todos los focos recaigan además sobre la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, por el tema Fundescam. "Es cuestión de tiempo porque Pedreira, con lo de ayer, ya ha establecido un criterio", opinan.

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