Martes, 25 de Mayo de 2010

La decisión Pyongyang de romper lazos con Seúl perjudica a su propia gente, afirma EE.UU.

EFE ·25/05/2010 - 16:47h

EFE - Activistas surcoreanos prenden fuego a una bandera norcoreana durante una manifestación contra Corea del Norte celebrada frente a la Asamblea Nacional en Seúl (Corea del Sur), hoy, martes, 25 de mayo de 2010. El régimen comunista de Corea del Norte amenazó hoy con "medidas militares" a Corea del Sur si sus barcos siguen entrando en sus aguas territoriales, informó la agencia surcoreana Yonhap.

El Gobierno de EE.UU. calificó hoy de "extraña" la decisión tomada por Pyongyang de romper todas sus relaciones con Seúl, porque, en su opinión, es contraria a sus propios intereses y solamente perjudica a su población.

"Creo que es extraño. Corea del Sur es una de las economías más dinámicas del mundo. Corea del Norte es una economía fallida, algo que reconocen incluso ellos mismos. Es incapaz de cuidar a sus ciudadanos. Es incapaz de alimentarlos", dijo el portavoz del Departamento de Estado de EE.UU., Philip Crowley, en su rueda de prensa.

"No me puedo imaginar una decisión que, a largo plazo, interese menos a los ciudadanos norcoreanos que cortar todavía más sus lazos con Corea del Sur", recalcó.

El portavoz reaccionó así a la decisión del régimen comunista de romper todas sus relaciones con Seúl.

Pyongyang también amenazó a su vecino del sur con posibles "medidas militares" en plena escalada de tensión en la inestable península coreana.

Los duros intercambios verbales entre un aislado régimen comunista con poder nuclear y un destacado aliado de Washington se producen después de que una investigación determinase el pasado jueves en Seúl la autoría norcoreana del hundimiento de un navío surcoreano, que en marzo causó 46 muertos.

Después de que ayer el presidente surcoreano, Lee Myung-bak, anunciase la suspensión del comercio intercoreano y su intención de llevar ante la ONU el hundimiento de la corbeta "Cheonan", Corea del Norte redobló hoy sus amenazas.

Tras este suceso, Corea del Sur ha vuelto a considerar al Norte como su "principal enemigo", término que no acuñaba desde 2004, mientras Pyongyang amenaza con una respuesta militar.

Está previsto que mañana la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, llegue a Seúl para analizar con las autoridades surcoreanas la respuesta diplomática a Pyongyang.

El presidente estadounidense, Barack Obama, ha dado órdenes a sus mandos militares para que se coordinen estrechamente con sus pares surcoreanos para garantizar que están preparados e impedir futuras agresiones.

Obama ha ordenado además la revisión de las políticas hacia Corea del Norte.

Por su parte, el Pentágono anunció la próxima realización de ejercicios navales conjuntos con Corea del Sur para mejorar la capacidad de los dos países de detectar la presencia de submarinos enemigos y bloquear el paso de naves con cargamento nuclear.

Estados Unidos cuenta con 28.500 soldados desplegados en Corea del Sur.