Martes, 25 de Mayo de 2010

Israel se prepara para detener una flota con ayuda a Gaza

La llamada 'Flotilla de la Libertad' cuenta con nueve barcos con más de 10.000 toneladas de ayuda humanitaria y cientos de activistas

PÚBLICO / EFE ·25/05/2010 - 22:18h

EFE - l barco "Mavi Marmara" zarpa del puerto de Estambul como parte de la llamada "Flotilla de la Libertad".

Israel se prepara para impedir la llegada a la franja palestina de Gaza en los próximos días de la llamada Flotilla de la Libertad, formada por cuatro barcos con ayuda humanitaria y cientos de activistas internacionales a bordo de otros cinco navíos.

"No vamos a permitir que entren esos barcos", dijo el portavoz de Asuntos Exteriores israelí, Andy David, que definió la iniciativa como "una provocación". Las autoridades israelíes han instalado un centro de detención en el puerto de Ashdod y otro en Beer Sheva, mientras la Marina israelí mantiene en alerta refuerzos para hacer frente a la situación.

David argumentó que si se están preparando instalaciones en el puerto de Ashdod no es porque país tenga intención de arrestar a los pasajeros, que podrán regresar a sus países, sino porque "son cientos de personas que necesitarán comida, agua, aire acondicionado y no estar bajo el sol".

"La UE no ha hecho nada por la seguridad de la flota en aguas internacionales"

"Israel ha anunciado que no permitirá llegar a los barcos, aunque no van a entrar en sus aguas, lo que supone una violación de la legislación internacional", dijo el español Manuel Tapial, de la ONG Cultura y Paz, participante en la flotilla y que espera en la ciudad costera turca de Antalya la partida de su barco. Lo que más le preocupa, señaló, es "el silencio de la Unión Europea", que, según él, "no ha hecho nada para garantizar la seguridad de la flota en aguas internacionales, pese a que hay cientos de europeos en estos barcos".

Los cuatro barcos de carga de la Flotilla de la Libertad transportan más de 10.000 toneladas de ayuda humanitaria. En las cinco embarcaciones de pasajeros viajan unos 700 activistas, trabajadores humanitarios, políticos y periodistas procedentes de 50 países, entre ellos 16 diputados.