Martes, 25 de Mayo de 2010

"La Mirada", una foto-acuarela en acción sobre Ouka Leele

EFE ·25/05/2010 - 16:25h

EFE - La artista Ouka Lele, junto al cartel de "La mirada de Ouka Leele", del cineasta Rafael Gordon, durante la rueda de prensa de presentación del filme, hoy en Madrid.

El filme "La Mirada" acerca la pasión serena que la artista Ouka Leele profesa en su obra por la luz, la fotografía y la acuarela y la autorretrata con un collage de escenas y diálogos mudos y hablados que recoge con cariño la cámara del director Rafael Gordon.

En esa "película de aventuras", según Ouka Leele, desgrana su biografía y desnuda su corazón ante unos espectadores anónimos con los que mantiene un diálogo abierto y cargado con una sincera y rica introspección que llama la atención por ser un aspecto anómalo en el mundo de arte actual.

El tiempo de producción -"siete años, desde 2002"- así como la duración del filme -dos horas- riman con cómo Ouka Lele crea: obvia el paso fugaz del tiempo mientras analiza y borda sus emociones y las traslada a pinturas, a fotografías y, últimamente, también a poemas.

De esta manera esa cinta va más allá de su título: "La Mirada" ya que aproxima no sólo una mirada sobre la artista sino a una Ouka Leele -seudónimo de Bárbara Allende Gil de Biedma- que habla sobre sus miedos y pasiones, y recuerdos y pensamientos traducidos en binomios como vida y muerte y campo y ciudad.

La Premio Nacional de Fotografía 2005 recuerda en el filme que siente a la muerte como "una maestra". Tras el éxito de su primera exposición "Peluquería" (1989), su viaje de tres meses a Nueva York y su toma de contacto con amigos de "La Movida" madrileña en 1981, sufrió un "tumor linfático".

La pintora deposita en la cámara sus retinas azules al hablar sobre el vuelco que esa enfermedad-"tragedia" le generó que llegó a ser una "vuelta a nacer" y de ahí en adelante un no parar de escuchar a su cuerpo porque la "muerte -afirmó- hace ver las cosas como son".

En consecuencia, no se cierra a nada ni a nadie en un afán de comunicar, decir y sentir a través de los ojos -un símbolo cada vez más presente en su obra- y sus manos que protagonizan escenas mudas cuando pintan o acarician "como si los ojos estuvieran en los dedos", indicó Ouka Leele (Madrid, 1957).

La fotógrafa, a quien siempre se la vincula a artistas de "La Movida" madrileña -Ceesepe y El Hortelano- en aquellos años en los que "la universidad -señaló- estaba en la calle", aprendió de sus visitas a los museos El Prado y el Reina Sofía y su admiración emotiva por la paleta de El Greco.

Por ello el filme emociona porque es capaz de trasmitir la sensibilidad de Ouka Leele -nombre que tomó de un mapa de estrellas inventado por El Hortelano- con un ejercicio narrativo que resistirá honrosamente el paso del tiempo.

En consecuencia "La Mirada de Ouka Leele", que fue nominada al Mejor Largometraje Documental de los Premios Goya 2010 y llegará a la pantalla madrileña en unas tres semanas, aporta un ejercicio de cine de autor tan escaso como necesario en el desierto fílmico actual de España.

Belén Palanco