Domingo, 23 de Mayo de 2010

Zapatero pasa al ataque: "Ni cambio ni bandazo"

Reivindica ante la crisis la misma «tenacidad» que conduce al «declive final» de ETA

GONZALO LÓPEZ ALBA ·23/05/2010 - 13:56h

Tras diez días a la defensiva, José Luis Rodríguez Zapatero pasó ayer al ataque, levantando la cabeza y pidiendo a los suyos que la lleven alta, "con humildad, pero con orgullo" porque, antes y después del plan de ajuste, "la política social ha sido la gran política" del Gobierno. El cambio de registro fue si cabe más evidente en el tono que utilizó, "convencido y determinado" según sus propias palabras, que en el contenido de su discurso, de marcado carácter pedagógico y autoreivindicativo.

El presidente del Gobierno relegó intencionadamente a un motivo secundario el choque con el PP, salvo en un párrafo de su intervención ante varios miles de alcaldes y concejales congregados por el PSOE en Elche: "Debemos decir y explicar que algunas de las críticas que se nos formulan por la decisión de reducir 15.000 millones adicionales de gasto público no son justas con lo que el PSOE y el Gobierno que presido vienen demostrando. No acepto ninguna crítica de aquellos que nunca se acordaron de las políticas sociales, ni ayer, ni hoy, ni se acordarán mañana".

El presidente justifica el ajuste en "el interés y el futuro del país"

Fue el único momento en el que sus palabras tuvieron, además, un timbre de enojo, quizás acentuando por el anuncio de Mariano Rajoy de que el PP no apoyará en el Congreso las medidas de recorte del gasto público, a pesar de que tienen mayor trascendencia que las del pacto de Zurbano, que sí tuvieron el voto de los conservadores.

Tenacidad y responsabilidad

Con aquellas críticas y esta previsión, el presidente trazó un paralelismo con lo ocurrido durante el proceso de paz con ETA para, ahora que la banda terrorista parece enfrentarse a "su declive final", resaltar el valor de "la tenacidad" para la conquista de los objetivos. Si entonces no cejó en la búsqueda del final del terrorismo, incluso cuando no tuvo el apoyo del PP, ahora aunque ayer no aludió a este extremo tampoco lo hará para salir cuanto antes de la crisis.

Subraya que sólo se ha recortado el 1,5% de todo el gasto social

"Ni cambio ni bandazo", fue su proclama de respuesta, acogida con una sonora salva de aplausos, a las críticas recibidas desde que anunció en el Congreso el tijeretazo social. "Respondemos a las circunstancias, gobernando con responsabilidad y pensando en el futuro del país, no en ningún tipo de convocatoria electoral", afirmó minutos después de que el secretario de política municipal del PSOE, Antonio Hernando, recordará que ayer quedaban sólo "364 días para ganar a la crisis y para ganar las elecciones municipales", a las que se presentarán la mayoría de los que asistían al acto.

Zapatero se aplicó a la tarea de fortalecer su figura de presidente del Gobierno por encima de los intereses partidistas, actitud que reivindicó como una constante de la historia del PSOE en momentos cruciales. "Hoy más que nunca, antes que nada, el interés del país, por encima de cualquier interés partidista", insistió.

El mensaje tuvo también una cara b para consumo interno: "Ni cambio ni bandazo, y menos aún en las señas de identidad de nuestro proyecto. Hoy, como siempre, nuestro proyecto mantiene y mantendrá sus señas de identidad: las cohesión social, las reformas, estar al lado de los más débiles...".

Insiste, sin más concreción, en que pedirá "más a los que más tienen"

Política social y laboral

En esta autoreivindicación, Zapatero inundó el auditorio con cifras comparativas de la política social de sus gobiernos y las de los presididos por José María Aznar. Y todos esos datos los resumió en dos. Primero : "La reducción del gasto social es del 1,5% del total y bajo mi etapa lo hemos incrementado en un 50%. Y con el gasto social que hacen las comunidades autónomas en educación y sanidad, la reducción no llega al 0,5%". Y segundo: "Más de tres millones de españoles perciben una prestación por desempleo que tenemos que mantener y que cuesta 30.000 millones al año".

Junto a ello, subrayó que en las medidas de ajuste se ha aplicado "el criterio de equidad", afirmación que volvió a arrancar el aplauso de los cargos municipales socialistas. En este punto, el presidente volvió a deslizar la idea genérica de que se reclamará un mayor esfuerzo contributivo a los ricos: "A aquellos que tienen más posibilidades económicas hay que pedirles más esfuerzo, y así lo haremos".

El líder del PSOE avisa a su partido: "Tenemos y vamos a tener protestas"

Pero, de sus palabras de ayer, como de otras manifestaciones anteriores, cabe concluir que su prioridad inmediata es la reforma laboral: "Esta es la gran tarea para los próximos días y semanas". Por un momento pareció que el hilo de sus palabras conducía a una advertencia pública de que, si no hay acuerdo, el Gobierno legislará unilateralmente: "Deseo hacer esa reforma con el acuerdo, y si sindicatos y empresarios..." Pero la amenaza no llegó, y recondujo la frase por el camino de que el Gobierno "va a poner todo su empeño" para que se alcance "cuanto antes un buen acuerdo" que establezca "un mercado laboral más flexible y seguro".

Zapatero alertó a su partido de que tendrá que afrontar, posiblemente en solitario, protestas sociales, pero no quiso alentar el enfrentamiento con lo sindicatos. Al contrario. "Tenemos y vamos a tener protestas como las de las centrales sindicales. Pero nosotros no cambiamos y decimos lo mismo antes y ahora: respetamos a los representantes de los trabajadores, que cumplen una función básica en democracia". A la entrada del pabellón donde hablaba, se concentraron varias decenas de afiliados al sindicato de funcionarios CSIF, junto a otras que protestaban por el eterno conflicto del agua.

Tarea de explicación

Como él mismo relató desde el estrado, cuando entraba, muchos compañeros le decían: "Ánimo". A la salida, fueron sus compañeros los que salían animados y rearmados para acometer el objetivo de "preservar el Estado del bienestar para las próximas generaciones". Y, ante las próximas convocatorias electorales, un razonamiento: "Los ciudadanos valorarán en su momento las decisiones responsables de unos y otros", pero "ahora las tenemos que explicar", convencidos de que "el rumbo que hemos trazado dará resultados".