Viernes, 21 de Mayo de 2010

Castro y la Iglesia cubana dialogan sobre la disidencia

El cardenal Ortega confirma una reunión de cuatro horas con el presidente de Cuba

EFE ·21/05/2010 - 21:00h

Castro con Ortega.

El presidente de Cuba, Raúl Castro, y la jerarquía católica de la isla han abierto un proceso de diálogo sobre los presos políticos, donde la Iglesia aspira a que haya liberaciones, según confirmó el jueves el cardenal Jaime Ortega.

El general Castro mantuvo el miércoles una reunión de más de cuatro horas con Ortega (también arzobispo de La Habana) y el presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de la isla, Dionisio García, en la que conversaron sobre los presos políticos entre otros temas. Ortega explicó que la situación de estos prisioneros, unos 200, "se está tratando seriamente" en las conversaciones con el Gobierno, dentro de un "proceso" que aún no ha concluido.

"No puedo adelantar conclusiones acerca de fechas concretas, de actuaciones concretas con respecto a los presos. Que el tema se está tratando seriamente sí lo puedo decir", afirmó. El cardenal dijo que la "aspiración" de la Iglesia es que se produzcan liberaciones de presos políticos. Preguntado por el caso concreto de los prisioneros enfermos afirmó: "lo esperamos".

El primer fruto de las gestiones de la Iglesia se desveló el pasado 2 de mayo, cuando la mediación del cardenal Ortega permitió la reanudación de las marchas de protesta de las Damas de Blanco, familiares de opositores encarcelados en 2003, tras semanas de ser acosadas y hostigadas por seguidores del oficialismo.

Antes, el 19 de abril, Ortega defendió la excarcelación de los presos de conciencia, en una entrevista con la revista religiosa Palabra Nueva, donde habló de muchos temas sensibles: los disidentes, la crisis económica, las "limitaciones" del socialismo cubano e incluso la necesidad de diálogo con EEUU.

Además de reunirse con el Gobierno, este mayo representantes de la Iglesia lo han hecho también con las Damas de Blanco y con el opositor Guillermo Fariñas, en huelga de hambre hace 86 días para pedir la libertad de presos de conciencia.

División en la disidencia

Las gestiones de la Iglesia y la reunión con el presidente Castro ha suscitado diferentes reacciones entre la disidencia interna cubana. Grupos como las Damas de Blanco o el economista independiente Óscar Espinosa apoyan esa labor de mediación pero otros expresan dudas sobre la eficacia de las conversaciones y desconfían de la disposición del Gobierno de Castro.

Por su parte, la opositora Marta Beatriz Roque, que también estuvo encarcelada, no ve claro el papel de la jerarquía católica y cree que "está indiscutiblemente del lado de allá", en alusión al Gobierno cubano.