Viernes, 21 de Mayo de 2010

Te echo de menos, le dice Roger a Rafa

Reuters ·21/05/2010 - 18:20h

Roger Federer está esperando su enfrentamiento con su gran rival para la conquista de Roland Garros un año después de que Rafael Nadal perdiese su cita en la final.

Con contendientes habituales como el ruso Nikolay Davydenko o el argentino Juan Martín Del Potro teniendo que retirarse por lesión, el camino se ve más claro para otro clásico entre Roger y Rafa.

"Es difícil elegir a alguien, si Roger o Rafa no van a ganar, quién más lo va a hacer", aseguró a los periodistas el viernes Federer, que llevaba un polo azul y parecía calmado.

"Vamos a ver cómo jugamos. Espero que podamos volver a jugar en el futuro, porque un año de distancia el uno del otro tal vez fue un poco largo", añadió.

Después de 12 meses sin encontrarse con Nadal, Federer finalmente se enfrentó a él la semana pasada en la final de Masters de Madrid, donde el musculoso tenista español venció al suizo, un año después de perder en la misma fase y en el mismo lugar.

PARTIDO ESPECIAL

"Creo que en cualquier lugar donde nosotros juguemos es especial", dijo Federer.

"Siempre son grandes partidos, independientemente de dónde sea y cómo sea. Es uno de los grandes enfrentamientos en el deporte a día de hoy, y obviamente nuestro partido es el más importante", añadió.

Nadal y Federer se han enfrentado en 21 ocasiones, en las cuales el español ha salido ganando en 14 ocasiones, venciendo en tres finales de Roland Garros al suizo.

Tampoco está dispuesto a tirar el arma y anticiparse a una cuarta final en la tierra batida de París, a pesar de que la tentación fue mayor que la de Federer, que ocasionó un empate en Roland Garros.

"Cuando uno está sentado en este cuarto, te sientes como, ah, si podría haber elegido mejor (...) Oh, no. No quiero ni empezar a pensar de esa manera", afirmó con una sonrisa.

"Fue un poco los nervios por la desolación de alguna manera, pero yo estoy acostumbrado a situaciones de presión, así que fue moderado. Estuvo bien", añadió.

La presión aumentará cada día que pase para el campeón, que podría enfrentarse al francés Gael Monfils en la cuarta ronda antes de unos posibles cuartos de final frente al sueco Robin Soderling, que le derrotó en la final el año pasado.

"Catorce días de camino y seis partidos para cada uno de nosotros hasta llegar a la final. No es mi prioridad jugar contra Rafa", puntualizó el suizo.