Viernes, 21 de Mayo de 2010

Los tories investigarán las denuncias por torturas contra el MI5

Hay cerca de un centenar de casos archivados o en los tribunales. David Miliband, como ministro de Exteriores, se empeñó en ocultarlos

DANIEL DEL PINO ·21/05/2010 - 09:35h

El nuevo ministro de Exteriores, William Hague. AFP

El nuevo ministro de Exteriores, William Hague, ha ordenado que se investiguen todas las denuncias por torturas a los servicios Secretos. Ascienden a cerca de un centenar y durante el último año, el ex ministro David Miliband, se empeñó en ocultar y silenciar cada caso. Hasta que la justicia le quitó la razón con Binyam Mohamed, un etíope que pasó siete años de tormento entre Pakistán, Marruecos y Guantánamo y que acusó directamente al MI5 de colaborar en sus torturas.

La decisión de Hague es un duro golpe para Miliband, que ahora lucha por convertirse en nuevo líder del Partido Laborista tras la caída de Gordon Brown. Pero el gesto del nuevo ministro conservador era de esperar. No sólo para debilitar al que podría ser el peor oponente político para los tories, sino porque durante los años en la oposición tanto Hague como el ahora viceprimer ministro, Nick Clegg, criticaron con dureza los silencios del Gobierno.

Investigación, por tanto, que deberá ser pública al estilo de la de Irak, pendiente aún de una nueva declaración de Tony Blair. Según la prensa británica, la decisión parece haber cogido por sorpresa al propio departamento del Gobierno, que no supo responder cómo ni cuándo comenzará.

Básicamente, las acusaciones que pesan sobre los agentes británicos en el exterior es la de la colaboración y complicidad en los interrogatorios de sospechosos de terrorismo fuera del Reino Unido. Mohamed y otros reclaman haber sido detenidos en países como Pakistán y haber sido sometidos a las preguntas de personal del MI5 y el MI6. Si se negaban a contestar, entonces los agentes locales se encargaban de las torturas.

El caso de Mohamed fue especialmente sensible porque pese a que los jueces sostenían que había evidencias suficientes que podían comprometer a los Servicios Secretos, el Foreign Office pidió que no se publicaran porque, de hacerlo, podría haber una ruptura de las relaciones de Inteligencia con EEUU. Recientemente, el tribunal de apelaciones desestimó la petición de Miliband y publicó los documentos que demostraban que Binyam Mohamed había sido torturado.