Viernes, 21 de Mayo de 2010

En huelga de hambre un segundo director de cine iraní detenido

Reuters ·21/05/2010 - 07:34h

Un escritor y director de cine iraní que está detenido ha iniciado una huelga de hambre, después de que fuera "severamente golpeado" por personal de seguridad en la prisión Evin de Teherán, según publicó el jueves una web opositora.

Mohammad Nurizad fue arrestado a finales del año pasado, tras publicar en su blog tres cartas consideradas irrespetuosas con la máxima autoridad iraní, el líder supremo ayatolá Ali Jamenei, y otros oficiales superiores.

"Nurizad fue llevado al patio de la prisión el martes (...) y fue severamente golpeado por cinco agentes de seguridad", dijo Kaleme, agregando que, como consecuencia de la paliza, Nurizad había quedado con la visión dañada.

"Ha comenzado una huelga de hambre y ha informado a su familia de que no sobrevivirá si esta situación continúa", dijo la web.

Nurizad es el segundo cineasta iraní detenido que comienza una huelga de hambre en los últimos días.

El destacado director Jafar Panahi, ganador de varios premios internacionales y seguidor del líder opositor Mirhosein Musavi en las elecciones del año pasado, fue arrestado en marzo y comenzó una huelga de hambre el domingo.

Ministros del Gobierno francés habían pedido un permiso para que Panahi asistiera al festival de Cannes que se celebra esta semana.

Nurizad, condenado a tres años y medio en prisión y 50 azotes, fue arrestado después de que instara a Jamenei en sus cartas a disculparse ante la nación iraní por la represión contra la oposición tras las últimas elecciones en junio, dijo Kaleme.

Las elecciones, que la oposición dice que fueron amañadas para asegurar la reelección del presidente Mahmud Ahmadineyad, hundieron a la República Islámica en meses de confusión política.

Las autoridades han presentado las inmensas protestas de la oposición que se celebraron tras las elecciones como un intento apoyado por el extranjero para socavar el sistema clerical.

Miles de partidarios de la oposición fueron detenidos después de los comicios. La mayoría de ellos han sido liberados desde entonces, pero más de 80 personas han sido sentenciadas hasta 15 años.

Dos personas fueron a juicio y terminaron ejecutadas.