Viernes, 21 de Mayo de 2010

España rastreará la cuna del hombre

Un grupo de investigadores anuncia la creación del Instituto de Evolución en África para estudiar los orígenes humanos

MANUEL ANSEDE ·21/05/2010 - 08:30h

El equipo español en la garganta de Olduvai (Tanzania), el pasado verano.CIVES MUNDI

Para comprender cómo un mono chaparro, torpón y peludo se convirtió en apenas cuatro millones de años en una especie capaz de componer El lago de los cisnes hay que agujerear África. Un equipo español, dirigido por los paleoantropólogos Manuel Domínguez-Rodrigo y Enrique Baquedano, lleva cuatro años haciéndolo, "en condiciones miserables", en el lugar más codiciado, la garganta de Olduvai (Tanzania), el útero en el que se gestó la humanidad. Los investigadores duermen directamente en el suelo "en tiendas de campaña compradas en el Decathlon por 40 euros", mientras un par de masais espanta a las hienas y a las serpientes que merodean el campamento, según explica Baquedano, director del Museo Arqueológico Regional de la Comunidad de Madrid.

Pero la situación va a cambiar radicalmente. Ambos investigadores crearán "en las próximas semanas" el Instituto de Evolución en África (IDEA), un centro de investigación que pretende aglutinar el trabajo de prácticamente todos los científicos españoles que rastrean los orígenes del ser humano en el continente africano, según han adelantado los dos científicos a Público. El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, y la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, ya han mostrado su respaldo al proyecto, explica Baquedano. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, también está dispuesta a poner dinero, añade. El centro necesitará un presupuesto anual de un millón de euros, lo mismo que cuesta modernizar un tramo de tres kilómetros de una carretera comarcal.

Las huellas más antiguas

El IDEA coordinará los trabajos en Olduvai, donde el equipo español intenta demostrar que el Homo habilis, la especie más antigua del género Homo, era cazador, y no carroñero, como se sostiene desde la década de 1970, cuando la cultura hippie se trasladó a la ciencia y describió unos antepasados humanos en comunión con la naturaleza e incapaces de matar una mosca.

El IDEA también controlará las excavaciones españolas en el lago Natrón, en Tanzania, donde apareció en 1964 la mandíbula de un homínido que vivió en África hace 1,5 millones de años, el Paranthropus boisei. Y en Laetoli, otro yacimiento tanzano por el que paseó un Australopithecus afarensis sobre las cenizas de un volcán. Sus pisadas, visibles 3,7 millones de años después, son la huella más antigua de un antepasado humano.

"Al unir todos estos proyectos podremos estudiar un periodo de cuatro millones de años, es una oportunidad única", subraya Domínguez-Rodrigo, profesor de Prehistoria en la Universidad Complutense de Madrid. Los dos codirectores del yacimiento de Olduvai anunciaron ayer en Soria la construcción de una estación científica española, financiada por la Comunidad de Madrid, en la cuna de la humanidad. Será un gran centro de trabajo y descanso, con un laboratorio para analizar los fósiles hallados y un almacén para depositarlos. Y con camas. La estación estará lista a finales de año, según los cálculos de los investigadores. Cuando se inaugure, se integrará en el IDEA, que de momento funcionará con una sede provisional en el Museo de los Orígenes de Madrid.

Uno de los codirectores de los yacimientos de Atapuerca (Burgos), Juan Luis Arsuaga, aplaude la iniciativa. "España debe investigar en la cuna de la humanidad. Nosotros aportaremos todo lo que nos pidan", anuncia.