Miércoles, 19 de Mayo de 2010

Bebés afroamericanos reciben más controles por exposición drogas

Reuters ·19/05/2010 - 19:20h

Por Amy Norton

Los bebés afroamericanos recién nacidos serían más propensos que los blancos a ser evaluados por su exposición prenatal a las drogas, aun cuando no tengan factores de riesgo, según un estudio realizado en un centro médico.

La literatura demuestra que los recién nacidos que ingresan a las unidades intensivas neonatales (NICU, por sus sigla en inglés) tienen un riesgo superior que el promedio a haber estado expuestos a drogas durante la gestación.

Si el personal médico sospecha de esa exposición, puede hacer un análisis de orina y heces al bebé para comprobarlo. Algunas NICU, no todas, poseen guías sobre los factores que deberían activar ese proceso de análisis.

El nuevo estudio, publicado en Pediatrics, demostró que aun en un hospital con esas guías, existen diferencias étnicas en el control de la exposición prenatal a las drogas.

Los autores analizaron las historias clínicas de más de 2.100 recién nacidos internados en la NICU del Centro Médico de la University of Rochester, en Nueva York, entre el 2005 y el 2006.

El equipo halló que dentro del grupo de bebés que cumplían con al menos un criterio para el control de drogas, aquellos nacidos de mujeres afroamericanas eran sometidos a más test que los hijos de mujeres blancas. El porcentaje fue 35 y 13 por ciento, respectivamente.

El mismo patrón se registró en los recién nacidos que no reunían los criterios del control. Al 5 por ciento de los afroamericanos se les controló la exposición prenatal a las drogas, a diferencia del 1 por ciento de los bebés blancos.

A pesar de eso, los bebés negros eran menos propensos que los blancos a obtener un resultado positivo: el 4 por ciento de los bebés afroamericanos versus el 12 por ciento de los bebés blancos.

Se desconocen los motivos de esta diferencia étnica, señaló el autor principal, el doctor Carl D'Angio, director de investigación clínica neonatal de la universidad.

Una posibilidad, dijo a Reuters Health, es que los criterios de control en la NICU fueran demasiado complejos. Las guías, explicó, incluían una larga lista de factores de riesgo potenciales que el personal debía considerar al decidir si realizaba o no el test para detectar drogas.

Algunos de esos factores, dijo, estaban muy asociados con una mayor posibilidad de exposición prenatal a las drogas, como el consumo materno de esas sustancias y la falta de controles prenatales.

Pero otros criterios utilizados en la NICU no estaban muy relacionados con esa exposición, como la presencia de anormalidades en el tracto urinario o los genitales.

La complejidad de esas guías, dijo D'Angio, pudo haber dificultado su aplicación, llevando a que el personal confíe en "signos subjetivos" del consumo materno de drogas. Esto habría nutrido las diferencias étnicas.

Sin embargo, esa es sólo una teoría. "No sabemos qué impulsó esas decisiones", indicó D'Angio. "Sólo podemos describirlas", sostuvo.

A raíz de los resultados, la NICU de Rochester simplificó los criterios clínicos para realizar el control de la exposición prenatal a las drogas.

Ahora las guías destacan un grupo más reducido de factores de riesgo predictivos del uso de droga, como la falta de controles prenatales y los antecedentes maternos de consumo.

Según D'Angio, se espera que esos cambios mejoren el cumplimiento de las guías y disminuyan toda tendencia a aplicar juicios subjetivos.

FUENTE: Pediatrics, junio del 2010, online 17 de mayo del 2010.