Martes, 18 de Mayo de 2010

Los pacientes sin seguro médico en EEUU, más propensos a morir

Reuters ·18/05/2010 - 19:21h

Los pacientes en terapia intensiva que no tienen cobertura son un 21 por ciento más propensos a morir que aquellos que poseen un seguro de salud, según informaron investigadores estadounidenses.

Un estudio de unidades de terapia intensiva (UTI) en Pensilvania añadió argumentos a la noción de que la falta de cobertura médica puede ser mortal.

La reforma al sistema de salud aprobada en marzo busca reducir drásticamente la proporción de estadounidenses que no tiene seguro de salud, que actualmente es de alrededor del 15 por ciento.

"Nuestros resultados sugieren que los pacientes en terapia intensiva sin cobertura tienen un mayor riesgo de muerte y reciben menos tratamiento intenso en la unidad", dijo la doctora Sarah Lyon, de la Universidad de Pensilvania, quien lideró el estudio, en un comunicado.

"Expandir y estandarizar la cobertura de salud a través de la reforma puede mejorar los resultados en los pacientes críticamente enfermos", agregó.

Su equipo analizó los datos de 166.995 pacientes adultos menores de 65 años admitidos en unidades de terapia intensiva entre el 2005 y el 2006.

Alrededor de dos tercios tenía seguro privado, el 28 por ciento contaba con Medicaid -el plan de salud federal-estatal para los sectores de menores ingresos-, y el 3,8 por ciento no tenía cobertura.

Los pacientes no asegurados fueron un 21 por ciento más propensos a morir a los 30 días que aquellos que tenían cobertura privada, dijeron los investigadores en una reunión de la Sociedad Torácica de Estados Unidos en Nueva Orleans.

"Aún no entendemos todas las razones de las diferencias de supervivencia entre los asegurados y los no asegurados", sostuvo Lyon.

"Las personas críticamente enfermas y sin cobertura podrían haber llegado al hospital con síntomas más graves, quizás en modos que no pudimos controlar en el estudio", sugirió.

Y estos pacientes "también podrían tener distintas preferencias en relación a la intensidad del tratamiento en el final de la vida y no querrían ser mantenidos con vida artificialmente tanto tiempo como las personas con cobertura", agregó.

Pero también podría haber otra razón, dijo.

"Otra explicación más preocupante es que los médicos y los hospitales tratan de diferente forma a los pacientes con y sin cobertura. Se necesita más trabajo antes de poder decir con certeza si los prejuicios en el tratamiento causaron estos resultados", aseveró.

Los pacientes no asegurados no fueron a instituciones de peor calidad, dijo. Las disparidades persistieron incluso en los mismos hospitales.

Alrededor de 46,3 millones de estadounidenses carecían de cobertura en el 2008, según la Oficina del Censo, desde 45,7 millones en el 2007. Se prevé que entre 30 y 32 millones de personas podrán obtener un seguro de salud gracias a la nueva legislación.

En septiembre, investigadores de la Escuela de Medicina de Harvard informaron que casi 45.000 personas mueren al año en Estados Unidos por falta de cobertura médica.