Martes, 18 de Mayo de 2010

Camps: "Estoy más feliz que ayer"

El president de la Generalitat afirma que todo es "un montaje del PSOE"

S. TARÍN / M. J. GÜEMES ·18/05/2010 - 20:44h

Dicha y felicidad. Este es el efecto que provoca en el presidente de la Generalitat valenciana, Francisco Camps, la sentencia del Supremo que deja a un paso del abismo su carrera política.

Por la mañana, tras conocer la noticia, el jefe del Consell sólo atinó a decir: "Estoy más feliz que ayer, más feliz". Camps se mostró convencido de que todo este asunto terminará "antes de lo que imaginaba".

Por la tarde, aprovechó su asistencia a una conferencia del europarlamentario Carlos Iturgáiz para ampliar sus primeras declaraciones. El líder del PP valenciano calificó de "montaje" y "auténtica mentira" el "lío" organizado, según él, por los socialistas. A su juicio, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, "tienen mucho que ver y se sabrá el día de mañana". "Si creen en la democracia, que ganen las elecciones en las urnas", les increpó.

"Hienas bolcheviques"

Iturgáiz, por su parte, puso "las dos manos" en el fuego por él y rompió una lanza en su favor afirmando que las acusaciones partían de unas "hienas bolcheviques".

Camps aseguró que "todos los documentos son falsos" y que "nadie" le ha regalado "nada de lo que se dice". Además, mantuvo que su defensa dispone de "ticket de compra porticket de compra" para rebatir que ha recibido regalos de la trama corrupta. También dijo que tras leer lo que señala el alto tribunal "queda claro" que "no ha habido ni adjudicaciones irregulares en la Administración autonómica ni financiación ilegal del PP". Pasó por alto que eso le corresponde dilucidarlo al Tribunal Superior de Justicia de Madrid. "Es un tema de tres trajes", dijo restándole importancia.

El líder del PPCV comentó que es "inocente", que está "tranquilo" y que no tiene "ningún cargo de conciencia". Y lamentó que exista "una doble vara de medir" entre él y la presidenta del Tribunal Constitucional, María Emilia Casas, "porque a ella se le hizo un regalo diez veces superior" y mientras a la magistrada "se le archivó de plano, a mí se me reabre" . "Quiero saberlo independientemente de que sea por su función o por su ideología", recalcó obviando que lo que recibió Casas fue un premio por sus méritos académicos. "La verdad está de mi parte", concluyó fiel a su estilo grandilocuente.

Silencio de la dirección

Desde la sede nacional se siguen con atención sus movimientos y de momento se opta por el silencio. Ayer, Mariano Rajoy no movió ficha. Y no parece dispuesto a hacerlo: "Todo sigue igual", decían los que lo rodean. Con ello se da por sentado "su apoyo sin fisuras" a Camps.

De forma oficial mantienen que el presidente de la Generalitat repetirá como candidato "pase lo que pase". Si lo juzgan y condenan, pagará la multa y asunto zanjado. "Son tres trajes", repiten copiando el salmo de su barón territorial.

Sólo en privado los dirigentes del PP reconocen que la resolución judicial es "extremadamente dura". En esta se señala que sobre Camps ha recaído una "imputación judicial equivalente al procesamiento" y se determina que recibió trajes "por su función, de forma repetida y con opacidad".

Ayer, desde la cúpula conservadora echaban balones fuera. "Es a ellos [el PP valenciano] a quienes les corresponde ahora dar explicaciones y gestionar la situación". Se ha producido un giro de estrategia. Antes, la dirección nacional daba siempre la cara por Camps. Ahora, por lo visto, ya no tiene intención de exponerse "para salvarle".

Los que rodean al líder del PP creen que se debe concentrar en la crisis económica. Por eso, el próximo sábado el jefe de la oposición irá a hablar de este asunto a Catalunya y no a un acto de homenaje que los conservadores valencianos preparan para Camps. Ayer aún no se sabía quién iría del comité de dirección para avalarlo y en la formación regional estaban intranquilos por esa "falta de tutelaje".

Ayer muchos parlamentario del PP mostraron su indignación por lo ocurrido. "Da vergüenza ajena"; tenía que haber "dimitido en el primer minuto", decían. El Partido Popular valenciano lo ve con otros ojos: "Es bueno para él porque por fin va a tener una defensa completa y presentar pruebas exculpatorias". Entre los diputados se extendía ya una broma amarga: "Es más feliz que ayer, pero menos que mañana".

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