Martes, 18 de Mayo de 2010

El juez Garzón cree que España debe aplicarse la justicia universal en la que ha sido pionera

EFE ·18/05/2010 - 11:00h

EFE - El juez español Baltasar Garzón (2 izda), suspendido cautelarmente de su puesto de la Audiencia Nacional, junto al concejal de Relaciones Internacionales de París, Pierre Schapira (dcha), durante su visita al Ayuntamiento de la capital francesa, tras recibir ayer el Premio de la Libertad y la Democracia René Cassin, concedido por la asociación francesa República Joven.

El juez Baltasar Garzón afirmó hoy que España, que ha sido "un país pionero en la investigación de crímenes masivos" en el extranjero, tendría que aplicarse ese mismo principio sobre la base de jurisprudencia internacional a cuestiones de amnistía o crímenes imprescriptibles.

La Justicia española ha dado muestras de "estar comprometida en la lucha contra la impunidad. Por tanto, tendríamos que ser asimismo honestos jurídicamente hablando y mantener la misma línea", declaró Garzón a la prensa tras ser recibido por la teniente de alcalde de París, Anne Hidalgo.

"Hay juristas (en España) que mantenemos esa línea y otros que no", comentó antes de insistir en que con los crímenes masivos "tenemos que conducirnos" con lo que "establecen" las jurisdicciones internacionales y en particular el Tribunal Penal Internacional.

"Hay abundantísimas sentencias que nos dicen cual es el camino a seguir. Y estas resoluciones son aplicables en todos los países que forman parte de ese organismo. España es uno de ellos", argumentó el juez, suspendido cautelarmente en su puesto de la Audiencia Nacional por haber abierto una causa sobre los crímenes del franquismo.

En cuestiones como la amnistía o la imprescriptibilidad de esos crímenes "desde el punto de vista de la justicia universal (...) cada vez está más claro", aunque en España el pasado año se diera "un paso atrás" con la "restricción" en la ley de jurisdicción universal, aseguró Garzón.

"Habrá que interpretar esa ley para continuar en la dimensión que a todos nos interesa, que es el combate contra la impunidad", añadió.

Preguntado sobre si se refería a la ley de amnistía española de 1977 al afirmar que "todas las leyes que amparan la impunidad acaban cayendo", respondió que no se refería "a ninguna en particular".

Pero añadió que a lo largo de los años ha habido "leyes de impunidad y autoamnistías que finalmente han sido o bien declaradas nulas o bien derogadas", con pronunciamientos de cortes supremas, como en Argentina o Perú, pero también pronunciamientos del Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

"No me voy a referir a la ley española porque constituye uno de los núcleos centrales del proceso judicial en el que estamos inmersos", puntualizó.

Garzón dijo que no se había "parado a pensar" si había ensañamiento contra él en el procedimiento que ha conducido a su imputación y a su suspensión cautelar en la Audiencia Nacional.

"Cuando uno hace algo con el convencimiento de que se está aplicando la ley, puedes acertar o equivocarte. Pero de ahí a que lo haces con una intención perversa o de violación de una cierta norma hay una distancia bastante grande", explicó antes de poner el acento en que "de mi conciencia está muy lejos la cuestión de haber cometido ninguna acción ilícita".

El magistrado dijo que el Tribunal Supremo encargado de su caso le merece "el máximo respeto", que ejercerá su derecho a defenderse con los límites que esa jurisdicción le marque, y también que "la acción de la justicia debe ser independiente y respetuosa con el principio de la presunción de inocencia".

Admitió que "los jueces nos equivocamos", que cuando han de decidir lo tienen que hacer con los indicios de que disponen, y que en ese marco de actuación no siente que le persiga nadie.

"No sería razonable que fuera así. Si alguien está haciendo esa persecución, en algún momento tendría que dar una explicación", señaló.