Martes, 18 de Mayo de 2010

Sudáfrica investiga si Al Qaida pretende atentar contra el Mundial

EFE ·18/05/2010 - 10:40h

EFE - El secretario general de la FIFA, Jerome Valcke. EFE/Archivo

Las autoridades y los servicios de inteligencia sudafricanos intentan verificar las informaciones que indican que un ex coronel saudí ha sido arrestado en Iraq por planear un atentado contra el Mundial de fútbol, en colaboración con la organización terrorista Al Qaida.

"Siempre hemos dicho que estamos preparados para resolver cualquier problema de seguridad durante el Mundial y que confiamos en nuestro plan (de seguridad), pero no estamos bajando la guardia", dijo hoy el portavoz del ministerio de inteligencia, Brian Dube, citado por el diario "The Star".

Dube aseguró que estaban al tanto de la información desvelada ayer por el portavoz de seguridad iraquí, el General Qassim Atta, y que los servicios de inteligencia estaban tratando de conocer los detalles de esta amenaza.

Tanto el Ministerio de Asuntos Exteriores como el de Cooperación sudafricanos intentan también confirmar la información procedente de Bagdad.

"Es una fuente de gran preocupación que alguien haya sido arrestado por conspirar contra el Mundial de la FIFA. Esto es muy, muy serio y vamos a tener que esclarecer todos los hechos", dijo un especialista del Gobierno en asuntos saudíes.

Según fuentes oficiales iraquíes, hace dos semanas fue detenido Abdullah Azzam Saleh Misfar al-Qahtani, que había estado en contacto con el número dos de la organización Al Qaida, presuntamente para atentar contra el Mundial de fútbol.

La noticia se conoció ayer, el mismo día en que las fuerzas de seguridad sudafricanas escenificaron en el centro de Johannesburgo una demostración de fuerza, con helicópteros, sirenas y agentes ascendiendo paredes para demostrar que el país está preparado para organizar un Mundial seguro.

No es la primera vez que la sombra de Al Qaida planea sobre el Mundial de Sudáfrica: el pasado mes de julio la televisión estadounidense CBS informó de que la organización tenía como objetivo el campeonato y, especialmente, el partido de la primera fase entre Estados Unidos e Inglaterra.

El secretario general de la FIFA, Jerome Valcke, dijo entonces que "ninguna amenaza impedirá que el Mundial se celebre en Sudáfrica".