Sábado, 15 de Mayo de 2010

Más de 20 muertos por la violencia en Bangkok

Reuters ·15/05/2010 - 15:43h

Tropas tailandesas dispararon el sábado a manifestantes en el tercer día de choques que han causado la muerte de 22 personas en las calles de Bangkok, mientras los soldados tratan de cercar un campamento de manifestantes que pretenden derrocar al Gobierno.

Los soldados, muchos apostados detrás de sacos de arena, dispararon varias veces contra los cientos de manifestantes que respondieron con cócteles molotov, piedras y proyectiles artesanales, en enfrentamientos en la habitualmente ajetreada calle de Rama IV, en Bangkok, cerca del distrito de negocios.

El Centro Médico Erawan, estatal, dijo que el número de muertos había ascendido a 22 en los últimos días. No se identificaron extranjeros entre los fallecidos. Todas las víctimas fatales eran civiles, señaló.

Un trabajador médico recibió un disparo en Rama IV y se temía por su vida, y al menos otras cuatro personas fueron tiroteadas, una de ellas en la cabeza, dijeron testigos.

"Puede que las tropas estén haciendo progresos para sellar el área, pero a un gran coste", dijo Thitinan Pongsudhirak, politólogo de la Universidad de Chulalongkorn, agregando que el aumento de muertes podría debilitar al Gobierno del primer ministro Abhisit Vejjajiva.

"¿El Gobierno está teniendo éxito para dispersar a la multitud y avanzar para terminar la crisis? La respuesta es no, no hasta el momento y hay un largo camino por delante", agregó.

En la intersección de Din Daeng, al norte del sitio de la protesta, tres cuerpos fueron evacuados, dijo un testigo de Reuters, indicando que la cifra de víctimas fatales podría elevarse. Dos de las personas tenían heridas en la cabeza.

Los eventos siguieron a una larga noche de explosiones de granadas y tiroteos esporádicos, mientras el Ejército luchaba por cerrar un perímetro de alrededor de 3,5 kilómetros cuadrados del campamento de barricadas, donde miles de personas, incluyendo mujeres y niños, se niegan a irse.

"Seguiremos luchando", dijo Kwanchai Praipana, uno de los líderes de los manifestantes "camisas rojas", llamando a Abhisit a renunciar para asumir la responsabilidad por la letal crisis política de 18 meses.

Sostuvo que los suministros de alimentos, agua y combustible comenzaban a escasear, dado que los camiones con entregas fueron bloqueados, aunque dijo que tenían suficiente comida para durar "días".

CRISIS LEJOS DEL FINAL

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, expresó su preocupación por la "rapidez con aumentan la tensión y la violencia".

"Los alienta a volver urgentemente al diálogo para reducir la tensión y resolver los temas pacíficamente", dijo su portavoz en un comunicado.

El Gobierno dijo el viernes que restauraría el orden "en los próximos días", mientras la ciudad de 15 millones de personas se preparaba para una operación que pondría fin a las seis semanas de protestas de miles de "camisas rojas" reunidos en una zona de tiendas comerciales y hoteles lujosos, embajadas y viviendas exclusivas.

La crisis ha paralizado partes de Bangkok, presionando a la segunda mayor economía del sureste de Asia y ahuyentando a los turistas.

Antes del inicio de los combates del jueves, que comenzaron tras el ataque contra un general rebelde que se unió a los manifestantes, la crisis de dos meses ya había dejado 29 personas muertas y cerca de 1.400 heridos, la mayoría por una batalla armada el 10 de abril en el sector antiguo de Bangkok.

Los enfrentamientos son el último brote de una crisis abierta hace cinco años entre la elite urbana dirigente, que apoya al primer ministro, y residentes pobres del campo y la ciudad, que acusan a las elites conservadoras y al Ejército de conspirar para derrocar a dos gobiernos electos.