Sábado, 15 de Mayo de 2010

"La vida sexual de Berlusconi es importante"

Entrevista a Sabina Guzzanti, directora del documental ‘Draquila’.

c. p. cannes ·15/05/2010 - 08:00h

La cineasta italiana Sabina Guzzanti (Roma, 1963) no pierde la sonrisa ni cuando se le pregunta por Silvio Berlusconi. Tiene motivos para estar contenta: se ha convertido en la reina de la fiesta en Cannes, el mayor escaparate del cine mundial. Parte de la culpa la tiene el Gobierno italiano, que ha cargado con fuerza contra su película, Draquila, un ataque frontal a la instrumentalización política del terremoto de L'Aquila.

Guzzanti acusa a Berlusconi y a sus colaboradores de beneficiarse a costa de la desgracia ajena. Dice que privatizaron la reconstrucción del pueblo en ruinas desplazando a sus habitantes y que escondieron sus fechorías repartiendo migajas paternalistas entre los afectados. Y parece que algo de razón tiene. Algunos de los señalados en su documental están siendo investigados estos días por la Justicia italiana.

¿Está usted obsesionada con Berlusconi?

Definitivamente no. En todo caso me obsesiona la pérdida de calidad de la democracia italiana. Se lo aseguro: hemos vivido tiempos mejores. La gente se ríe de los italianos en el extranjero porque votamos a Berlusconi. Je, je, je. Deben de pensar que somos unos excéntricos sin remedio, pero la situación es más compleja de lo que parece. Por eso he hecho este documental. Para explicar cómo funciona la máquina propagandística berlusconiana de crear consenso.

¿Qué le parece la postura de su ministro de Cultura? Sandro Bondi dijo que no aceptó la invitación de Cannes porque su película ofendía a los italianos.

Lo mejor de todo este asunto es que la dirección del festival me ha asegurado que ellos nunca enviaron a Bondi una carta de invitación. Él podía venir a Cannes sin ser invitado formalmente, claro, pero digamos que se ha autoexcluido. Pese a todo, sus declaraciones me produjeron vergüenza ajena.

Si no querían que la gente viera su película ¿no era mejor estrategia no hacerle publicidad gratuita?

No estoy tan segura. Creo que hay que entender el movimiento de Bondi en clave de política interna. Así mantienen a sus bases en tensión y consiguen que la gente que no es afín a mis ideas se posicione en contra de la película y no vaya a verla. Y lo más importante: desvían la atención. En lugar de debatir sobre si las políticas denunciadas en el filme son buenas o no, se discute sobre si yo tengo o no derecho a hacer una obra así. Un falso debate. ¡Por supuesto que lo tengo!

Aunque el filme menciona los escándalos sexuales de Berlusconi, prefiere centrarse en los sucios negocios inmobiliarios de su entorno. Sin embargo, la prensa europea a veces parece más preocupada por su vida sexual. ¿No corremos el riesgo de que los árboles no nos dejen ver el bosque?

El problema es que su vida sexual también es importante. Pone de manifiesto su doble discurso moral. Igualdad de derechos para los homosexuales, no. Convertir a las mujeres en objetos sexuales, sí. Los programas de sus cadenas de televisión abogan por un modelo sexual que degrada a la mujer.