Viernes, 14 de Mayo de 2010

El CGPJ aplaza la decisión sobre el traslado de Garzón

Reuters ·14/05/2010 - 18:13h

El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) aplazó el viernes su decisión sobre si concede al magistrado de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón un permiso para trabajar en el Tribunal Penal Internacional, informaron medios, horas después de suspenderle cautelarmente a raíz de abrírsele un proceso por presunta prevaricación en su investigación de los crímenes del franquismo.

Tras una reunión de dos horas, la Comisión Permanente del órgano de gobierno de los jueces decidió retrasar su decisión a la espera de recibir nuevos informes, agregaron las noticias.

No hubo nadie disponible en el CGPJ para confirmar este extremo.

Mientras, decenas de personas se congregaron en el exterior de la sede de la Audiencia para mostrar su apoyo al titular del juzgado número 5, que regresó por la tarde al edificio después de abandonarlo horas antes, cuando se le comunicó la suspensión cautelar del CGPJ.

Garzón pidió esta semana ir en comisión de servicios especiales al TPI, en calidad de asesor e investigador de crímenes masivos. Al día siguiente, el juez del Tribunal Supremo Luciano Varela ordenó la apertura de juicio oral contra él por investigar los crímenes franquistas a sabiendas de que no tenía competencia para hacerlo.

"El pleno ha acordado por unanimidad hacer efectiva la suspensión cautelar de sus funciones, que viene determinada por la resolución dictada por el Tribunal Supremo de la apertura de juicio contra el referido magistrado", dijo la portavoz del CGPJ, Gabriela Bravo, a la prensa.

El órgano de gobierno de los jueces aparta así a Garzón de un puesto en el que lleva más de 20 años.

que posteriormente fue apartada por defectos de forma en su escrito de acusación -, dice que el juez abrió unas diligencias contra personas fallecidas - entre ellas el dictador Francisco Franco - sobre delitos que habían prescrito o estaban amnistiados por la Ley de 1977.

La decisión ha sido vista en los ámbitos progresistas como un triunfo de la ultraderecha, cuyos crímenes trataba de investigar Garzón, un juez que ha instruido numerosas causas de terrorismo y crímenes contra la humanidad en España.

"De forma definitiva no sabremos hasta esta tarde si el juez puede no incorporarse o incorporarse a esa plaza del Tribunal Penal Internacional; la extrema derecha, de manos sucias, y los corruptos de la trama Gürtel han conseguido su objetivo", dijo el secretario de Estado de Cooperación Territorial, Gaspar Zarrías.

A la pregunta de un periodista internacional sobre si la Justicia española iba a verse desprestigiada, la portavoz del CGPJ dijo: "El consejo respeta las discrepancias pero le puedo asegurar que en España tenemos un sistema judicial garantista, que nuestro Tribunal Supremo ha dado muestras evidentes (de ello)".

GARZÓN, EMOCIONADO

La decisión sorprendió trabajando al magistrado, que poco después de las 2 de la tarde abandonó la Audiencia sonriente, pero con la emoción reflejada en el rostro, entre los aplausos del personal del tribunal y gritos de "Garzón, amigo, el pueblo está contigo".

"Lo afronto con tranquilidad, con la tranquilidad que da saber que se es inocente de aquello que se me acusa", dijo Garzón ayer ante una decisión que se esperaba, puesto que es el procedimiento habitual en estos casos.

La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, dijo que el Gobierno respetaba la decisión del órgano judicial pero recordó la "presunción de inocencia" de Garzón porque "el procedimiento no ha terminado".

La decisión de sentar en el banquillo a Garzón, tomada en contra de la opinión de la Fiscalía, ha levantado ampollas en la sociedad española y ha llegado también al extranjero, donde se han sucedido los apoyos a un magistrado que alcanzó notoriedad internacional por intentar sentar en el banquillo al ex dictador Augusto Pinochet.

Además de la causa del franquismo, Garzón tiene abiertas otras dos en el Tribunal Supremo: una por los ingresos que percibió del Santander durante una estancia docente en Nueva York y otra por ordenar escuchar las conversaciones entre los abogados de la trama de corrupción Gürtel y sus clientes encarcelados.