Viernes, 14 de Mayo de 2010

Alarte afirma que Camps tiene que dejar de hacer el ridículo y no nos va a hacer callar

EFE ·14/05/2010 - 12:43h

EFE - El presidente provincial del PP en Alicante, José Joaquín Ripoll. EFE/Archivo

El secretario general del PSPV-PSOE, Jorge Alarte, ha pedido hoy al president de la Generalitat, Francisco Camps, que "deje de hacer el ridículo, dimita y convoque elecciones" por su implicación en el caso "Gürtel", un asunto sobre el que el PP, ha dicho, no podrá silenciar las críticas socialistas.

"No nos van a callar porque vamos a seguir levantando la voz en favor de la ética política", ha dicho Alarte en referencia al anuncio del PPCV de querellarse contra él por "manchar el honor" de este partido con sus acusaciones relacionadas con el caso "Gürtel".

Alarte, quien ha hecho estas declaraciones en el Grao de Castellón, ha dicho que ni Camps, ni el portavoz del PP en Les Corts, Rafael Blasco, "ni Fabra ni ninguno de éstos" podrán silenciarles en sus críticas.

El secretario general de los socialistas valencianos ha añadido: "Amedrentamientos, ninguno; amenazas, ninguna, y que se deje el señor Camps de hacer el ridículo y asuma su responsabilidad: que dimita y convoque elecciones".

Preguntado sobre las investigaciones fiscales al presidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra, Alarte ha dicho que "los dos responsables políticos sobre cuanto acontezca con el señor Fabra están bien determinados: Se llaman Mariano Rajoy y Francisco Camps, así que deberían dar una explicación".

Alarte ha dicho que el líder nacional del PP "ha dinamitado su carrera política haciéndose responsable del señor Fabra y del señor Camps, que son lo mismo".

En este sentido, ha asegurado que Camps y Fabra representan "la misma dinámica, la misma manera de entender la política; la impunidad, la confusión entre lo público y lo privado, el creerse que no hace falta ser responsable de nada y dar cuentas de nada y considerar que el dinero de los ciudadanos da igual dónde vaya".

"Lo peor -ha añadido- es esta sensación asfixiante de que les da igual todo y que aquí no pasa nada, aunque hablen los tribunales a diario".