Viernes, 14 de Mayo de 2010

El villano de "Bond" Mathieu Amalric lleva el cabaré a Cannes

Reuters ·14/05/2010 - 08:18h

El actor Mathieu Amalric lidera un grupo de veteranas bailarinas de cabaré en un viaje a través de Francia en la película "On Tour", su debut como director en la gran cita cinematográfica del Festival de Cine Cannes.

El ex villano de "Quantum of Solace" interpreta a un vulgar empresario que trata de mantener el show en gira mientras el dinero se acaba y su rebelde compañía de bailarinas pregunta cuándo llegarán finalmente a París.

Inspirada en las memorias de la escritora francesa Colette, quien trabajó como actriz de shows musicales en los primeros años del siglo pasado, Amalric basó la película en el renovado striptease del movimiento "New Burlesque", recreando la década de 1940 y 1950.

"Cuando las conocí, tuve la sensación de que podíamos crear una ficción, desorden, desobediencia, política sin tener que transmitir un mensaje", dijo el director en una conferencia de prensa en Cannes.

"Dirty Martini", "Mimi Le Meaux" y otras artistas trabajaron y transformaron las convenciones de la "diversión para caballeros", resaltando sus tatuajes, pestañas postizas y mostrando el cuerpo escandalosamente.

Las artistas interpretan versiones más marcadas de ellas mismas, atrapando a ocasionales amantes y pasando por una serie de números en el camino.

"Creo que muchas mujeres estaban muy frustradas por la forma en que se las catalogaba en la sociedad. Al igual que el 'rock punk', decidieron rebelarse contra el sistema", dijo "Dirty Martini" (Linda Marraccini), una de las pioneras del movimiento "New Burlesque".

"Quería mantener eso vivo, especialmente por las mujeres de los años 40 y 50 que no recibieron el respeto que merecían", agregó.

Como actor, Amalric ha ganado varios premios, como cuando interpretó a un hombre que no podía moverse ni hablar en la película de Julian Schnabel "La escafandra y la mariposa" o cuando encarnó a un indeciso estudiante recién graduado en "My sex life...or how I got into an argument", de Arnaud Desplechin.