Viernes, 14 de Mayo de 2010

Seis acreedores piden que Marsans suspenda pagos

La promotora Tremón se desliga de su oferta salvadora

S. R. ARENES ·14/05/2010 - 08:30h

Un establecimiento de Marsans. FERNANDO SÁNCHEZ

El panorama se ensombrece algo más para Viajes Marsans. La primera agencia de viajes del país, propiedad del presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, y su socio, Gonzalo Pascual, tiene ya a seis acreeedores encima que están pidiendo a un juez que obligue a la empresa a presentar concurso de acreedores (antigua suspensión de pagos).

Cinco empresas de hoteles de Canarias (Hotel Princesa Yaiza, Arrecife Hoteles, Hoteles y Gestión, Daminsvest y Los Zocos) han pedido al Juzgado de lo Mercantil número 12 de Madrid que declare el concurso de Marsans, como publicó El Economista y confirmó este diario en fuentes jurídicas.

Estos acreedores, a los que Marsans no paga unas reservas realizadas por valor de unos 300.000 euros, se unen a la compañía italiana de cruceros Grimaldi, que también instó el concurso de la agencia de viajes a finales de abril por una deuda de 75.000 euros. Según las citadas fuentes jurídicas, las empresas hoteleras presentaron su solicitud al mismo tiempo que Grimaldi, pero con defectos de forma, por lo que han tenido que volver a aportar la documentación al juzgado.

El juez no tiene un plazo prefijado para decidir. Pero, con estas solicitudes, se acrecienta el riesgo de suspensión de pagos de Marsans. Otros acreedores con deudas pendientes pueden tener la tentación de recurrir a esta vía judicial para presionar a la compañía y obligarla a pagar. Es una treta que utilizan algunas empresas en casos parecidos y que sufrido ya el propio Díaz Ferrán. Cuando el constructor de su chalé de Mallorca pidió al juez que obligara a una de sus empresas patrimoniales a suspender pagos, el jefe de la CEOE le abonó lo que debía por las obras, unos 750.000 euros.

Una de las vías que puede utilizar Marsans para zafarse del concurso obligatorio (en el que Díaz Ferrán y Pascual pueden perder la gestión de la empresa) es presentarlo de forma voluntaria, menos gravoso en general.

Para los 4.000 empleados que tiene Marsans la mejor solución sería que se concretara un comprador o un accionista que aportara dinero. Fuentes de Marsans afirmaron la semana pasada que negociaban con un inversor andaluz que resultó ser el promotor sevillano Hilario Rodríguez Elías, dueño de la inmobiliaria Tremón, que suspendió pagos a finales de 2008 con una deuda de 850 millones. Los días han pasado y no aparece la solución mientras la banca se niega a prestar más dinero.

Por sorpresa, ayer Tremón se desligó totalmente de su papel de potencial salvador de Marsans. Un portavoz de esta promotora aseguró que "no estamos manteniendo conversaciones con Marsans" y que "fue esta empresa la que ofreció la posibilidad de comprarla".

Más afectados en cruceros

Seguiría en la recámara el interés de un grupo extranjero que no se concreta. Mientras, Pascual, presidente de Marsans, intenta vender otros activos del grupo turístico que comparte con Díaz Ferrán. Este último sufre ahora más presión interna de la CEOE para que dimita por sus problemas empresariales.

La agonía de Marsans también arrastra a otras víctimas, los aproximadamente 70.000 viajeros que ya han reservado sus vacaciones. Muchos están denunciándolo en los tribunales. Un cliente afectado, que reside en Zamora y prefiere no identificarse, contó ayer a Público que él y su pareja reservaron un crucero y habían abonado ya 2.000 euros. La empresa reconoce que los debe devolver pero no lo hace. "Es una estafa en toda regla del presidente de la CEOE que ha descapitalizado la empresa", dice el perjudicado.

La empresa abona todas las nóminas

1. Retraso de abril

Todos los trabajadores de Marsans ya han cobrado la nómina de abril. El retraso acabó ayer, según fuentes sindicales. Es la única buena noticia para la plantilla.

2. La plantilla prepara movilizaciones

Los empleados, cansados de tanta incertidumbre sobre su futuro, preparan movilizaciones para los próximos días. El sindicato UGT ha sido el más activo en la defensa de estos puestos de trabajo y llegó a pedir la mediación del Gobierno. El Ejecutivo, a través del secretario de Estado de Turismo, Joan Mesquida, intercedió por Marsans para que la organización IATA le devolviera la licencia para emitir billetes de avión, pero sin éxito.