Viernes, 14 de Mayo de 2010

Laporta oferta por Cesc para dinamitar a Rosell su fichaje

Fàbregas es una de las bazas electorales del precandidato y el jugador ya habla de su futuro

E. MARÍN / N. ROMÁN ·14/05/2010 - 08:30h

Cescm, en un partido con el Arsenal. AFP

Si no puedes con tu enemigo, únete a él o, como es el caso, mejor adelántate. Empeñado en jugar un papel en el proceso electoral del Barcelona, Joan Laporta ha lanzado una ofensiva para intentar rubricar el fichaje de Cesc e impedir así que Sandro Rosell pueda utilizar al centrocampista catalán del Arsenal como arma en su carrera hacia la presidencia azulgrana. Así, el presidente del Barça hizo llegar recientemente al club inglés una oferta de 40 millones por Cesc, que el Arsenal, de momento, ha rechazado. El club inglés insiste en que su capitán no está en venta.

De ahí que Laporta, en un claro mensaje hacia el centrocampista catalán y a Villa, haya invitado a los jugadores a presionar a sus clubes para acelerar su salida. "Los posibles fichajes deben explicar a sus clubs que quieren venir al Barça", dijo el presidente azulgrana, el miércoles, en la presentación de un libro. Cesc no tardó ni 24 horas en recoger el guante. "Si me fuese del Arsenal sería para irme al Barça. Es mi sitio. Nunca he escondido que llevo el Barça en el corazón y que jugar allí es un sueño que me gustaría cumplir", aseguró el catalán ayer, en un acto en Port Aventura.

"Veo a mis compañeros triunfando aquí y la ilusión es tremenda. Hemos trabajado muchos años juntos y ver que las cosas les van tan bien...", añadió Cesc. De este modo, el centrocampista zanjó los rumores que lo sitúan en la órbita del Madrid, sin renunciar a su continuidad en el Arsenal. "Pese a todo, ahora no es el momento de hablar de mi posible fichaje por el Barça, sería una falta de respeto", convino, antes de añadir: "No he decidido nada, nunca me había planteado dejar el Arsenal, y si no me he ido es porque estoy muy contento y me tratan con un enorme respeto".

Cesc no miente cuando dice que él no se ha visto con nadie del Barça. Primero, porque Rosell aún no representa al Barça y, segundo, porque ha sido su agente, Warren Dean, quien ha mantenido contactos con un emisario de Laporta. Al Arsenal ya le molestó hace unos meses que un vicepresidente azulgrana viajara a Londres para hablar con Cesc, que no quiso recibirlo. El gesto llevó al club londinense a enviar al Barça una carta de protesta pidiéndole que dejara de molestar a su futbolista.

Pero Laporta no se da por vencido. El fichaje de Cesc tiene un doble objetivo: por un lado, complacer a Guardiola, que avala la contratación del internacional, y por otro, dinamitar la baza electoral de Rosell. Sus palabras no dejan lugar a la duda sobre este último aspecto. "Un fichaje puede encarecerse cuando hay interferencias de personas que se lo quieren atribuir. Vamos por el buen camino desde hace tiempo, pero hay un candidato que está perjudicando los intereses del Barça", dijo Laporta.

El mismo día, en un discurso muy similar, Rosell había bendecido el fichaje de Cesc si se hace en beneficio del club y no con fines electoralistas, pese a advertir que comprar en periodo electoral encarece el precio entre un 30% y un 50%. El ex vicepresidente azulgrana es consciente de que está en desventaja respecto a Laporta: Cesc como Villa ya ha dicho que quiere conocer su futuro antes del Mundial. "Jugar con otras cosas en la cabeza no beneficia a nadie", razonó el medio, tras asegurar que no se siente utilizado por "ningún candidato" a la presidencia del Barça.

"Yo no me meto, pero las verdades sólo las sé yo y ningún candidato se ha apropiado de mi imagen. Tengo demasiadas preocupaciones como para fijarme en estas cuestiones, y la principal es recuperarme de mi lesión para rendir a tope en el Mundial, la máxima ilusión para un profesional", aseveró el catalán.

Así las cosas, Arsène Wenger es consciente de que a Cesc le ilusiona volver a Barcelona, pero quiere que sea el propio futbolista el que dé el paso y se lo haga saber de forma oficial al club. Sólo entonces aceptaría el técnico del Arsenal negociar su traspaso por más de los 40 millones ofrecidos por Laporta.

Wenger le desaconsejó irse al Madrid

La margarita que deshoja Cesc sólo tiene dos pétalos: o se queda en el Arsenal o se marcha al Barça. La opción del Madrid está completamente descartada, si es que alguna vez el centrocampista catalán la llegó a valorar. Wenger fue quien le quitó la idea de la cabeza. Cesc tiene una oferta de renovación del Arsenal de 35 millones de libras brutos por cinco años. Es decir, casi 40 millones de euros, a razón de ocho por temporada. De este modo, el técnico francés ha querido demostrarle que sigue contando con él como capitán y estrella del equipo, aunque también comprobar hasta qué punto el español está dispuesto a seguir en el Arsenal. En contra de lo que se ha aventurado, Cesc (a quien representa el hijo de David Dean, el ex vicepresidente ejecutivo de los ‘gunners') aún no ha contestado a la oferta de renovación.