Jueves, 13 de Mayo de 2010

Fernández de la Vega reconoce que son medidas muy dolorosas y difíciles de tomar y aceptar

EFE ·13/05/2010 - 07:21h

EFE - El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, durante una de sus intervenciones ayer en el pleno del Congreso de los Diputados.

La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, ha reconocido hoy que las medidas para reducir el déficit público son "muy dolorosas", pero necesarias, y ha asegurado que el Ejecutivo volverá a impulsar su proyecto de "profundo compromiso social" cuando la economía se recupere.

"Sabemos que las medidas que proponemos son difíciles de adoptar y difíciles de aceptar, pero sabemos que son las que tenemos que tomar", ha manifestado Fernández de la Vega en declaraciones a EFE para defender las iniciativas que anunció ayer el presidente del Gobierno en el pleno del Congreso.

La vicepresidenta ha insistido en que las turbulencias de los mercados en los últimos días exigen a todos "especiales esfuerzos", aunque ha subrayado que las personas que menos tienen se verán menos afectadas por los ajustes.

El recorte salarial para los empleados del sector público afectará en menor medida a quienes perciban las retribuciones más bajas y las pensiones mínimas no serán congeladas.

Ha querido recordar también que el Gobierno, que está tomando medidas "muy difíciles y muy dolorosas", es el mismo Gobierno que ha subido un 30 por ciento las pensiones mínimas, que ha puesto en marcha la ley de dependencia y que "ha protegido y protege a los desempleados".

"Éste es el Gobierno con más compromiso social que ha existido en España y eso no va a cambiar, porque seguimos protegiendo a las personas que más lo necesitan, seguimos atendiendo a las personas que menos tienen y en cuanto la economía se recupere y vuelva a adquirir vitalidad, volveremos a impulsar nuestro proyecto de progreso, de bienestar, de profundo compromiso social", ha manifestado.

La vicepresidenta primera ha asegurado que las medidas se han acordado no porque lo haya exigido la UE, sino por la "propia responsabilidad" del Gobierno que ha comprobado que la situación de la economía internacional exige "respuestas inmediatas".

Tras insistir en que no son medidas improvisadas, ha recordado cómo la UE respondió de forma conjunta a los ataques al euro de los últimos días en "un tiempo récord".

En ese contexto, ha añadido, todos los países se han tenido que comprometer a "acelerar el paso" para reducir el déficit, con el objetivo ya anunciado de situarlo en el 3 por ciento en 2013.