Miércoles, 12 de Mayo de 2010

Efecto de peso en frecuencia cardíaca niños varía según ingresos

Reuters ·12/05/2010 - 19:32h

Por Amy Norton

Los niños con sobrepeso de barrios de bajos y medianos ingresos no alcanzaron a los niños delgados en un indicador de aptitud cardiovascular, lo que no ocurrió en los niños con sobrepeso de los barrios más acomodados.

Un equipo halló que, entre 480 niños y adolescentes que hicieron prueban físicas en una cinta de caminar, aquellos con un índice de masa corporal (IMC) alto tendían a recuperar más lentamente su frecuencia cardíaca luego del ejercicio, pero sólo si vivían en barrios de bajos o medianos ingresos.

El sobrepeso no afectó esa recuperación en los niños de los barrios de altos ingresos.

La recuperación de la frecuencia cardíaca expresa la cantidad de tiempo que necesita una persona para que los latidos del corazón vuelvan a su frecuencia de reposo después del ejercicio. Los médicos lo utilizan como un indicador de aptitud cardiovascular.

Se desconoce por qué el IMC alto influiría de distinta forma en la recuperación de la frecuencia cardíaca infantil de acuerdo a los ingresos familiares, pero hay un par de explicaciones posibles, dijo Tajinder P. Singh, del Hospital de Niños de Boston.

Una tiene que ver con el cálculo del IMC, indicó a Reuters Health.

El IMC no diferencia entre el peso de la grasa corporal y el peso muscular. Es posible, dijo Singh, que los niños y los adolescentes de las familias más acomodadas sean más propensos que el resto a tener un IMC alto por una mayor masa muscular.

Otra hipótesis, señaló Singh, es que los niños de los barrios más ricos tengan estilos de vida más saludables, por ejemplo una mejor dieta y más oportunidades de hacer ejercicio, de modo que, aunque tengan sobrepeso, su salud general sería buena.

Los resultados, publicados en Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine, surgen de las historias clínicas de 480 niños que realizaron pruebas físicas en el hospital de Boston por síntomas como disnea y palpitaciones durante la actividad física.

Los test se realizaron para descartar una enfermedad cardíaca y todos los niños obtuvieron resultados normales.

El equipo dividió a los participantes en tres grupos, según el nivel socioeconómico del barrio de residencia.

En los barrios más acomodados, el ingreso promedio del hogar superaba los 100.000 dólares, y dos tercios de los residentes mayores de 25 tenían un título universitario.

En los más pobres, en cambio, el ingreso promedio era de 40.000 dólares y el 19 por ciento de los residentes mayores de 25 tenían título universitario.

El 70 por ciento de los 480 participantes tenían un IMC normal y el resto un índice alto (el 17 por ciento tenía sobrepeso y el 13 por ciento, obesidad).

La recuperación de la frecuencia cardíaca se midió 1 minuto después de que los niños habían finalizado las pruebas de ejercicio.

El equipo halló que los niños con sobrepeso de los grupos de barrios de bajos y medianos ingresos demoraban más que los niños con IMC normal en recuperar la frecuencia cardíaca de reposo. Por otro lado, los niños con peso normal tuvieron una recuperación similar, sin importar el origen socioeconómico.

Una conclusión del estudio, dijo Singh, es que "los niños con peso normal son propensos a tener una buena salud cardiovascular sin importar la posición socioeconómica".

Otra, agregó, es que, si bien es importante que los niños con sobrepeso y obesidad adelgacen, eso debería ser una prioridad "inmediatamente beneficiosa" para los niños de familias con ingresos bajos y medianos.

Estudios previos sobre adultos habían asociado una lenta recuperación de la frecuencia cardíaca con un aumento del riesgo de sufrir enfermedad cardíaca.

Pero no existen investigaciones que permitan conocer si una recuperación más lenta en los niños predice un incremento del riesgo de desarrollar trastornos cardíacos más adelante.

FUENTE: Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine, mayo del 2010.