Miércoles, 12 de Mayo de 2010

Nueve muertos en un ataque a una guardería china

Reuters ·12/05/2010 - 17:02h

Siete niños y los dueños de una guardería fueron asesinados el miércoles a cuchilladas en el noroeste de China en el último de una serie de ataques a escuelas que han generado alarma pública sobre el control de la seguridad del Gobierno y han llevado a las autoridades a prometer que responderán "con mano dura".

Once niños resultaron heridos en el ataque, que tuvo lugar poco después del inicio de la jornada escolar en el condado de Nanzheng, una zona rural de la provincia de Shaanxi, informó la agencia oficial de noticias Xinhua. Dos niños estaban en estado grave.

Un hombre de 48 años llamado Wu Huanmin entró en la clase con un cuchillo de carnicero y mató a cinco niños, dos niñas y a la madre e hijo dueños de la guardería privada, agregó Xinhua.

El hombre volvió después a su casa y se suicidó, dijo la agencia, citando un comunicado de la oficina de emergencias provincial. El motivo de la agresión aún se desconoce.

El residente del lugar Zheng Xiulan dijo que el atacante había arrendado las habitaciones para la guardería, situada en una hilera de casas bajas con patios de cemento.

"Sólo unos dos en el 'kindergarten' no resultaron heridos, pero no sé cuántos murieron finalmente. Había sangre por todas partes", dijo Zheng a Reuters por teléfono. "No sé por qué lo hizo (...) No había escuchado que fuera un enfermo mental. Tampoco era pobre".

Las autoridades de Nanzheng no realizaron comentarios inmediatos sobre el ataque. El suceso probablemente genere malestar público y demandas de una mayor seguridad después de cinco ataques en colegios en las últimas semanas. Los ministerios de Educación y Seguridad Pública prometieron un duro castigo a los atacantes.

"Insistimos en golpear duro y en una protección más estricta", dijeron las autoridades en una conferencia urgente por vídeo, según la web del Ministerio de seguridad Pública (www.mps.gov.cn).

"Golpear para que los criminales no se atrevan a tocar a los niños, y proteger para que no puedan tocar a los niños", dijo el resumen del encuentro. Los ministerios prometieron inspeccionar los colegios en busca de vulnerabilidades, "sin dejar ningún rincón sin inspeccionar".

Incluso antes del último derramamiento de sangre, el presidente Hu Jintao y el primer ministro Wen Jiabao habían demandado acciones y el máximo oficial de la ley y el orden en el país, Zhou Yongkang, pidió a los funcionarios que aumenten la seguridad en las escuelas.

Por su parte, la policía prometió identificar a quienes puedan representar una amenaza para los niños.

"TENEMOS MIEDO"

Las muertes de niños son especialmente dolorosas en un país donde la mayoría de las familias urbanas tiene permitido tener sólo un hijo, dijo Yang Dongping, un experto sobre educación en el Instituto de Tecnología de Pekín.

"Por supuesto que tenemos miedo", dijo una mujer en un pueblo a varios kilómetros de la guardería donde tuvo lugar el último ataque. Solo quiso dar su apellido, Li.

"Todos nos hemos enterado. Yo también tengo nietos, pero ya están en primaria", afirmó por teléfono. "Pero todos tenemos que preguntarnos por qué hay gente que puede hacer esto".

Mientras los medios estatales dieron noticias escuetas sobre lo ocurrido, los comentarios en Internet reflejaron la ira por los ataques, que chocan con la permanente atención del Gobierno sobre la seguridad.

"Si la seguridad para los Juegos Olímpicos y la Exposición de Shanghái puede ser impecable, ¿por qué la seguridad escolar no puede ser casi impecable?" preguntó un ciudadano en la popular web sina.com. "La seguridad de los dirigentes es importante, pero también lo es proteger las vidas de los niños".

En los cinco ataques contra escuelas ocurridos desde marzo han muerto 15 niños y tres adultos y más de 80 personas resultaron heridas. En China casi ninguna persona tiene permiso para poseer armas de fuego, y los atacantes pueden usar cuchillos, hachas, y en un caso, un martillo.

"Creo que las noticias sobre estos ataques han ayudado a crear un efecto de imitadores", dijo Yang a Reuters. "La gente que está inestable o que alberga odio hacia la sociedad siente entonces que este es el modo de ejecutar su venganza, o de hacer sus demandas".