Miércoles, 12 de Mayo de 2010

Garzón, al banquillo por la causa del franquismo

Reuters ·12/05/2010 - 10:56h

El Tribunal Supremo ordenó el miércoles la apertura del juicio oral contra el juez Baltasar Garzón, que está acusado de presunta prevaricación por investigar los crímenes del franquismo a sabiendas de que no era competente para hacerlo, según el auto judicial.

La decisión de sentar en el banquillo a Garzón, tomada en contra de la opinión de la Fiscalía, obliga al Consejo General del Poder Judicial a reunirse en pleno para decidir si apartar cautelarmente al popular magistrado de su puesto al frente del juzgado número 5 de la Audiencia Nacional.

que posteriormente fue apartada por defectos de forma en su escrito de acusación -, dice que el juez abrió unas diligencias contra personas fallecidas - entre ellas el dictador Francisco Franco - sobre delitos que habían prescrito o habían sido amnistiados por la Ley de 1977.

al que Garzón acusa de no ser imparcial -, llega apenas un día después de que el magistrado de la Audiencia solicitara irse a trabajar durante siete meses a la fiscalía del Tribunal Penal Internacional de La Haya.

De autorizársele ese traslado, decisión que también tendrá que tomar el CGPJ, el juez evitaría la suspensión temporal de un puesto en el que lleva más de 20 años y, de ser exculpado, podría volver a la Audiencia Nacional una vez concluida su excedencia.

CONTRA LA OPINIÓN DE FISCALÍA

La Fiscalía se había mostrado partidaria a que se archivara la causa contra Garzón porque las acusaciones populares no tenían legitimación procesal para iniciar el proceso de un juicio oral, un argumento conocido como "doctrina Botín".

"El objetivo final y único de la incoación de un procedimiento abreviado no puede ser, como parece entender el Magistrado instructor, la apertura inexcusable del juicio oral a todo trance y como única vía admisible", dijo la Fiscalía en su petición a Varela.

Sin embargo, el magistrado del Supremo afirmó en su auto del miércoles que la Fiscalía olvida que la "doctrina Botín", por la que el ministerio fiscal tiene en su mano la llave de la acusación, fue superada por causas posteriores como el "caso Atutxa" o "caso Ibarretxe".

El proceso a Garzón, que ha levantado ampollas en la sociedad española y también ha sido fuente de enfrentamiento entre Gobierno y oposición, ha llegado también al extranjero, donde se han sucedido los apoyos a un magistrado que alcanzó notoriedad internacional por intentar sentar en el banquillo al ex dictador chileno Augusto Pinochet.

Además de la causa del franquismo, Garzón tiene abiertas otras dos en el Tribunal Supremo: una por los ingresos que percibió del Santander durante una estancia docente en Nueva York y otra por ordenar escuchar las conversaciones entre los abogados de la trama de corrupción Gürtel y sus clientes encarcelados.