Miércoles, 12 de Mayo de 2010

La hora de la reconquista

"Los partidos grandes hay que jugarlos a lo grande", promete el entrenador de los madrileños

HUGO JIMÉNEZ ·12/05/2010 - 08:30h

Llegó la hora. La cita soñada por los colchoneros durante 5.100 interminables días, los que han pasado desde aquella lejana Liga ganada el 25 de mayo de 1996. El Atlético aspira de nuevo a un título, el primero en la historia de la recién nacida Liga Europa (antes UEFA). En su quinta final continental se enfrenta al Fulham inglés (20.45 h., Telecinco), un peligroso desconocido.

Lo que comenzó como una obligación, un torneo para desahuciados de la Liga de Campeones, fue mutando en ilusión colectiva hasta llamar esta noche a la puerta de la leyenda rojiblanca. Quique, observador y espabilado, lo sabe. "Tenemos la responsabilidad de hacer las cosas bien, es importante para la historia del Atlético reconoce el entrenador rojiblanco. Vamos a hacer las cosas sin cambiar, con la misma ilusión, pero conscientes de que este partido dará sentido a toda esta historia".

Rival peligroso

El técnico es consciente de que hace casi medio siglo, 48 años, de la Recopa de 1962, único título continental alojado en las vitrinas del Manzanares. Él ni siquiera había nacido lo hizo en el 65, así que no necesita que nadie le explique lo que se ventila hoy sobre el césped de Hamburgo.

No obstante, para la lírica es imprescindible la prosa. Bella y contundente a la vez. Dicho en palabras del propio Quique, "los partidos grandes hay que jugarlos a lo grande". Y de lo que se trata hoy es de tumbar al Fulham, "un equipo físico, con buenos jugadores y cuya estrategia es peligrosa analiza el técnico madrileño. La mejor será la prevención y que no ocurran faltas y córners. Cuanto más lejos jueguen de la portería mejor".

Opiniones al margen, la trayectoria avala al conjunto que dirige con paternal mano de hierro el veterano Roy Hodgson (62 años). Sus chicos han eliminado a Wolfsburgo, Juventus y, en una semifinal agónica, al Hamburgo, propietario del estadio donde se disputa la final. El conjunto londinense tiene mucha más historia, 131 años, que títulos. Nunca había llegado tan lejos en Europa, pero ni eso les trastorna. Mientras el Atlético adelantó al lunes su vuelo para regatear la famosa nube de ceniza, el Fulham no se inmutó. Como estaba previsto, viajó ayer, y hoy lucirá su tercera equipación (camiseta azul y pantalón blanco) toda vez que los españoles actúan como locales.

La presencia del Fulham de Hogdson en la última cita de la Liga Europa tiene, además, una enorme carga reivindicativa. "Los mejores equipos ingleses no tienen entrenadores ingleses. Y a nosotros nadie nos tenía en la quiniela", espetó ayer ante la prensa de su país.

Nada de eso puede servir de excusa para el Atlético. Los rojiblancos también pueden presumir de haber eliminado a Galatasaray, Sporting de Lisboa, Valencia y Liverpool. Y si el molesto volcán islandés no lo impide según las previsiones, la ceniza amenaza los vuelos que parten hoy mismo hacia Alemania haciendo escala en Alicante y Mallorca, 15.000 gargantas rojiblancas empujarán desde la grada.

Esos aficionados tienen puesta buena parte de su esperanza en Agüero y Forlán. El uruguayo no parece haber aprendido de errores pasados y, aunque se le da la oportunidad, no escarmienta. ¿Es una buena ocasión para que el Atlético recupere su lugar en la historia entre los grandes? "Los que estamos aquí sabemos que estamos en un gran equipo, con mucha historia. Lo que nos toca es jugar una gran final y ganarla. Pero no nos preocupamos mucho de hacer historia o no, sino de hacer nuestro trabajo bien. Todo lo demás no va con nosotros".

Y Quique insiste: "Las finales son para jugarlas con alegría, atrevimiento y coraje". Ya para ganarlas. Después de 48 años del último título europeo rojiblanco, de 24 años de la última final, el Atlético acaricia la gloria.