Miércoles, 12 de Mayo de 2010

Los conservadores niegan haber presionado al TS

"Mi partido no negocia con el Poder Judicial ni con nadie", defiende Santamaría

M. J. G. ·12/05/2010 - 06:00h

Federico Trillo.M. J. G.

El Supremo decide hoy si archiva o reabre la causa de los trajes contra el presidente de la Generalitat, Francisco Camps. El PP aguarda, con incertidumbre, el "veredicto".

Ayer, con los nervios a flor de piel, sus dirigentes se dejaron llevar por todo tipo de especulaciones. En las filas conservadoras cundió la alarma al publicarse que el responsable de Justicia del partido, Federico Trillo, había presionando a los magistrados para que archivaran la causa contra Camps a cambio de rebajar su presión sobre el juez Garzón.

Desde la dirección del partido se apresuraron a desmentirlo. "Es una burrada que se plantee", lamentaban. En rueda de prensa en el Congreso, la portavoz Soraya Sáenz de Santamaría lo negó tajantemente: "Mi partido no negocia con el Poder Judicial ni con nadie y respeta la independencia judicial". En el PP todos saben que Trillo mantiene excelentes relaciones con el mundo judicial, pero señalan que de ahí a reconocerle semejante capacidad de influencia hay "un gran paso".

Por eso mismo, ayer un miembro del Comité de Dirección del PP admitía que en la sede nacional no tenían ni idea de cuál iba a ser el desenlace de toda esta historia: "No descartamos nada. Están abiertas todas las posibilidades". Hay quien cree, incluso, que las declaraciones de los últimos días les han perjudicado. Sobre todo las de su jefe de filas diciendo que Camps sería candidato "diga la Justicia lo que quiera". El lunes, Rajoy rectificó y calificó su comentario de "desafortunado". A algunos de los suyos les sonó a disculpa para no despertar las suspicacias del tribunal.

Dentro del PP son muchos los que piensan que hoy el Supremo podría reabrir la causa contra Camps porque ello permitiría "salvar la cara" a un tribunal que está siendo atacado desde la izquierda por su "acoso a Garzón". De esa forma, el Supremo le pasaría la patata caliente al Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana, donde tendrían que darle carpetazo definitivamente o iniciar los trámites para juzgar a Camps por un presunto delito de cohecho impropio. Si hiciera lo primero, argumentando que ya lo ha hecho en otras dos ocasiones, muchos creen que se vería como "todo un escándalo".

Rajoy y su equipo consideran que lo que ocurra hoy es "un mero trámite" y "no una condena". Por eso el líder del PP seguirá apoyando a Camps. Los colaboradores del presidente conservador señalan que "lo dejan todo en sus manos" y que si el presidente de la Generalitat termina imputado habrá que ver si resiste la tensión.

Si cierran el caso, el PP explotará todas sus tracas y aprovechará para finiquitar el caso Gürtel. A pesar de que existan temas pendientes en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid como la supuesta financiación ilegal del PP valenciano y las relaciones de la Generalitat con la empresa Orange Market, apartado en el que se incluyen las adjudicaciones de Fitur y todo lo relativo a la visita del Papa.

El portavoz del PP en las Cortes Valencianas, Rafael Blasco, afirmó ayer que su partido está "muy tranquilo" ante la reunión del Supremo y se mostró convencido de que, "pase lo que pase, no pasará absolutamente nada". El ex ministro y diputado por Castellón, Juan Costa, le recordó ayer a Camps que, por mucho que a veces "resulte incómodo", un político tiene que dar "explicaciones".