Domingo, 30 de Septiembre de 2007

Dos dimensiones... y media

Super Paper Mario: Nintendo rompe la cuarta pared

John Tones ·30/09/2007 - 17:11h

Carátula del 'Super Paper Mario' para Nintendo Wii.

El catálogo de juegos de Wii lleva bastante tiempo trayéndonos por el camino de la amargura a unos cuantos. Entendemos la muy defendible y comprensible opción de Nintendo de ingresar dinero en sus arcas del modo más sencillo y fulminante, con juegos orientados al consumo rápido, familiar e intrascendente. Pero quienes identificamos al gigante nipón con una página imborrable de la historia tenemos derecho a sentirnos estafados. Echamos de menos el singular e inimitable equilibrio entre la contundencia lúdica y la reformulación de códigos narrativos convencionales que supusieron la serie Super Mario Bros. o todos y cada uno de los títulos de la serie Zelda. Por suerte, Super Paper Mario lo tiene todo para enmudecer a los jugadores con síndrome de abuelo cebolleta como yo.

Nacido como un proyecto para Gamecube (la implementación del wiimote es mínima), Super Paper Mario plantea una demolición total de las convenciones estéticas de los videojuegos de una forma muy sencilla: en un largo periplo para salvar un mundo interdimensional, Mario adquiere la capacidad de pasar, a elección del jugador, de su clásica perspectiva en dos dimensiones a un entorno tridimensional...sin que ni él ni sus némesis dejen de tener dos dimensiones. Los mundos mágicos, extraplanos, típicos de la serie se convierten entonces en desoladores espacios de infinita profundidad pero escasa vida, en lo que podríainterpretarse como una reflexión de Nintendo acerca de la grandeza de la estética clásica de los videojuegos y la futilidad de querer convertir resortes caducos en poligonales fórmulas de moda.

El discurso de Super Paper Mario es tan sutil e inteligente que cuando el jugador haya atravesado su larguísima propuesta narrativa, llena de giros enloquecidos, habrá recibido sin darse cuenta una magistral lección acerca de los códigos visuales del medio y sus porqués. Por ejemplo,cuando Mario, Bowser o Peach activan el poder que les convierte en gigantes pixelados que encajan en las rejillas que atraviesan el decorado, el juego se convierte a la vez en una declaración de amor a los videojuegos y un delicioso cuestionamiento de sus tópicos.Colorista y festivo, Super Paper Mario es el primer título absolutamente redondo publicado para Wii. El hecho de que su estilo de juego sea accesible incluso para los detestables protagonistas de su promoción televisiva, demuestra que Nintendo sigue conservando, descarada, algo de su magia: ha vuelto a poner patas arriba un género... y ninguna de las plañideras de rigor ha protestado.

¿Hay alguien ahí?

Uno de los atrevimientos más sutiles y, sin embargo, revolucionarios de Super Paper Mario, está en la extrañaconsciencia que los personajes tienen de ser entes de ficcióncontrolados por alguien. Por ejemplo, cuando la princesaPeach está a punto de casarse en contra de su voluntad porqueeljugador no para de pulsar el botón de "Aceptar", ella acabaprotestando "¿Quién está escogiendo por mí? ¡No quiero casarme con este tío!".

Uno, grande y seboso

El sentido del humor de Super Paper Mario es demoledor, y a menudo sus víctimas son los propios jugadores. El mejor gag está en la aparición de Francis, un coleccionista de videojuegos y merchandising ("¡figuras de acción articuladas!",protesta indignado) cuyo entretenimiento predilecto, como él reconoce, es "entrar a foros para poner a caldo a juegos a los que aún no he jugado". Puro costumbrismo del siglo XXI. 

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