Martes, 11 de Mayo de 2010

Clegg se convierte en el amo de llaves del Gobierno británico

El líder liberal demócrata ha pasado de ser un desconocido a tener todo el poder de decidir en su mano . Hoy, "día clave" para el desenlace

DANIEL DEL PINO ·11/05/2010 - 09:07h

Clegg, esta mañana compareciendo ante los medios en su casa de Londres. AFP

Suroeste de Londres, nueve de la mañana. La imagen se repite desde el pasado viernes. Nick Clegg, el líder de los liberal demócratas, sale de su casa y habla con los medios para informar del estado de las negociaciones para la formación de un Gobierno en Reino Unido.

La situación no sería extraña si de las tres principales formaciones, el partido de Clegg no hubiera sido el que menos votos consiguió en las elecciones del jueves. De ser un político completamente desconocido para los británicos, se ha convertido en la persona que guarda las llaves de Downing Street.

Además del personaje revelación de los debates televisados, ahora Clegg es el encargado de decidir el futuro inmediato de todo un país. Ayer, el primer ministro Gordon Brown anunció su renuncia como líder de los laboristas. Éste era el paso clave para que su partido y los liberales se sentaran en una mesa a hablar de manera oficial.

Fin del bipartidismo

Pero esa decisión ha creado una sitación todavía más complicada. Clegg tiene dos opciones: o formar una coalición estable y con mayoría parlamentaria con los conservadores de David Cameron; o acercarse a los laboristas y formar una coalición más cercana en cuanto a ideología pero que ni siquiera tendría la mayoría necesaria para gobernar y que tendría que agregar a los partidos nacionalistas escoceses y galeses.

Si Clegg elige a los laboristas, cargará con más socios de gobierno para formar mayoría

Los conservadores tienen poco más que ofrecer a Clegg. Ayer, después del anuncio de Brown, le ofrecieron todo lo que quería: el compromiso de convocar un referéndum sobre la reforma del sistema electoral.

Es una reclamación histórica de los liberal demócratas, que se han visto siempre a la sombra de los dos grandes partidos. Pero sin darse cuenta, con su posición actual, la era de luchas entre tories y laboristas ha terminado en estas elecciones.

Día clave

Esta mañana, Nick Clegg, en su residencia, dijo que "seguimos en conversaciones con los dos partidos y estamos intentando actuar con la responsabilidad de siempre".

Se espera el anuncio de un acuerdo hoy, pero la presión mediática será considerable

Pero la situación no parece que vaya a alargarse mucho más. Ayer un portavoz liberal dijo que hoy era el "día clave" para tomar una decisión.

En el caso de que elija a los laboristas se van a dar dos situaciones que hacen prever que ese gobierno de coalición no puede tener mucho futuro.

Por una parte, habría un primer ministro que no ha sido elegido directamente por los ciudadanos. Por otra, la presión mediática va a ser insoportable.

La presión de los medios

Como ejemplo sirven los titulares de los diarios sensacionalistas esta mañana. "Solucionad esto, payasos", dice el Daily Star; "Un día miserable para la democracia", dice el Daily Mail; "Brown lo deja para que los laboristas asciendan y puedan sellar un pacto sórdido con los liberal demócratas", dice el Daily Express.

Es cierto que ningún partido obtuvo la mayoría, pero si Clegg se une a los laboristas, nadie podrá dejar de ver al nuevo Gobierno como la coalición de los perdedores.

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