Sábado, 8 de Mayo de 2010

Marsans negocia su venta con un inversor andaluz

Fase final de las conversaciones con un empresario que pidió ver a Mesquida

SUSANA R. ARENES ·08/05/2010 - 08:00h

M. G. castro - Empleados de una oficina asociada a Marsans.

El tiempo apremia para que Viajes Marsans encuentre un comprador fiable que le evite tener que suspender pagos. Ayer era el último día para que los dueños de la agencia de viajes, Gerardo Díaz Ferrán, presidente de la CEOE, y su socio, Gonzalo Pascual, amarraran un preacuerdo para vender la empresa. En esta fase final de las conversaciones, Pascual, el presidente de Marsans, está negociando con un empresario andaluz con inversiones en varios sectores, incluido el hotelero.

Así lo explicaron fuentes de Marsans a Público. Aseguraron que también hay otra oferta de un grupo extranjero. Aunque parece estar más avanzada la del inversor andaluz, que pidió verse con el secretario de Estado de Turismo, Joan Mesquida, y ha llegado a reunirse con él, al igual que con cargos de la Junta de Andalucía, según las citadas fuentes. Mesquida ya intercedió por Marsans ante IATA, aunque sin éxito, para que esta organización internacional devolviera a la agencia la licencia para emitir billetes de avión. El Gobierno ya ha dejado claro que espera una pronta solución al problema, pero que no interferirá al tratarse de una operación empresarial. Al cierre de esta edición, aún no había un preacuerdo de venta.

Oficinas cerradas en sábado

La agencia no lleva ya una actividad normal de ventas y arrastra el problema de 70.000 reservas hechas. De hecho, la empresa informó ayer a la plantilla de que hoy sus oficinas permanecerán cerradas, aunque suelen abrir los sábados, como confirmó el comité de empresa. Según los sindicatos, la situación en las sucursales es "dramática" porque algunos clientes que han contratado sus vacaciones han llegado a amenazar a los empleados, informa Glòria Ayuso.

Ayer los trabajadores de Marsans se manifestaron en varias ciudades, como Madrid, Barcelona y Valencia, para reclamar mantener los 4.000 puestos de trabajo. Cerca de un centenar de empleados se concentraron frente a la sede de la patronal Fomento del Trabajo.