Viernes, 7 de Mayo de 2010

Cuándo revivir a víctima de avalancha y cuándo renunciar:estudio

Reuters ·07/05/2010 - 19:42h

Por Frederik Joelving

No es algo frecuente, pero cuando una avalancha cae sobre esquiadores o montañistas, los rescatistas enfrentan una dura decisión: ¿a quién salvar, dados los recursos limitados?

En un nuevo estudio, un equipo de médicos, que también son guías de montaña, analizaron factores esperanzadores en las víctimas inconscientes (con paro cardíaco) para identificar en qué casos se deberían activar los esfuerzos de resucitación.

La literatura médica indica que, tras 15 minutos debajo de la nieve, se puede revivir satisfactoriamente a nueve de cada 10 personas con paro cardíaco.

"Las avalanchas a menudo asfixian a los jóvenes de entre 20 y 30 años, que son los que mejor responden a las maniobras", dijo el doctor Jeff Boyd, guía de montaña y médico de emergencia del Mineral Springs Hospital, en Banff, Alberta, Canadá, que participó del estudio publicado en Resuscitation.

Luego de 35 minutos en la nieve, o cuando la temperatura corporal bajó a menos de 32 grados Celsius, sólo sobreviven tres de cada 10 personas.

Para identificar cuáles son esas personas, el algoritmo de resucitación después de una avalancha -una guía que le dice a los rescatistas cuándo revivir a una persona- recomienda buscar un bolsillo de aire alrededor de la cara de la víctima.

Pero un bolsillo pequeño de aire podría destruirse o pasarse por alto durante las frenéticas actividades de búsqueda de sobrevivientes.

En cambio, el equipo de Boyd recomendó concentrarse en las vías aéreas. Aun después de 35 minutos, la resucitación puede dar buen resultado si las vías aéreas de la víctima no están obstruidas. En cambio, si están tapadas con hielo o vómito, ya es demasiado tarde.

En los casos en que se desconoce el estado de la víctima, el hospital debe realizar un análisis de sangre para conocer el nivel del potasio en sangre. Cuando el mineral está alto, significa que las células comenzaron a destruirse y ya casi no quedan esperanzas de vida.

Boyd dijo que, actualmente, se realizan maniobras de resucitación insuficientes o excesivas. Esto hace que se pierdan vidas o recursos de salvación.

"En las zonas donde las avalanchas son habituales, los médicos no siempre conocen el potencial de la resucitación exitosa y la existencia de las guías", dijo a Reuters Health. "De modo que es importante transmitir el mensaje", agregó.

El doctor Colin Grissom, que no participó del estudio, dijo que el frío protege el cuerpo y el cerebro. "Es casi como si el cuerpo entrara en modo hibernación. La persona no muere hasta que su temperatura corporal aumenta para morir", explicó.

Grissom mencionó el caso de un niño de 11 años de Utah que quedó enterrado en la nieve por una avalancha. Luego de que su padre llamó al 911, los médicos resucitaron al niño tras más de media hora de paro cardíaco.

"Las guías dan buen resultado cuando se usan", dijo Grissom, médico de atención crítica del Intermountain Medical Center, en Salt Lake City, Utah, y presidente de Wilderness Medical Society.

Pero las grandes distancias y la desolación de los bosques en Norteamérica hacen que los equipos de rescate estén alejados.

Dado que la hipotermia letal ocurre a los 90 minutos de exposición a la nieve, según el equipo de Boyd, la supervivencia depende de la capacidad de los acompañantes de proporcionar ayuda.

Lo primero que hay que hacer es llamar para pedir asistencia, dijo Boyd, que estima que cada año mueren 50 personas en Norteamérica debido a las avalanchas. Luego, indicó, hay que realizar las maniobras de resucitación cardiopulmonar (RCP) hasta la llegada de la ayuda médica.

"Cada vez más", dijo, "los equipos de soporte vital avanzado son los que asisten en las avalanchas".

FUENTE: Resuscitation, online 4 de abril del 2010.