Viernes, 7 de Mayo de 2010

Wall Street pierde todo lo ganado en 2010 mientras investiga las causas del desplome

EFE ·07/05/2010 - 15:40h

EFE - El presidente estadounidense Barack Obama se dirige a periodistas durante una rueda de prensa sobre el desempleo en EE.UU. en la Casa Blanca en Washington, EE.UU., este 07 de mayo.

La posibilidad de que los minutos de caída libre vividos el jueves en Wall Street se debieran simplemente a un error humano no pudo evitar que se repitieran hoy los números rojos en los mercados estadounidenses, que perdieron ya todo lo que habían ganado en lo que va de año.

Poco antes de la media sesión, el Dow Jones de Industriales, la principal referencia de Wall Street, bajaba un 0,5% y rondaba los 10.460 puntos, muy cerca de los 10.428 enteros en los que comenzó 2010, al tiempo que el selectivo S&P 500 descendía el 0,7% y se situaba en torno a las 1.115 unidades con las que arrancó el año.

El mercado electrónico Nasdaq, también con sede en Nueva York, bajaba un 1,35% y su índice compuesto rondaba los 2.280 puntos, ligeramente por encima de los 2.269 con los que cerró 2009.

Estos moderados descensos tenían lugar después de la enloquecida sesión del jueves, en la que, a una hora y media del cierre, se registraron extrañas operaciones que en cuestión de minutos arrastraron a todo el mercado e hicieron que el Dow llegara a perder momentáneamente casi mil puntos (quinientos en menos de cinco minutos).

El Dow finalmente cerró con una caída del 3,2%, tras un "flash crash", término con el que se refieren hoy al incidente los analistas, que pulverizó cerca de un billón de dólares en cuestión de minutos y en el que se vieron irregularidades como la de que Procter & Gamble, el mayor fabricante de productos de consumo del mundo y uno de sus 30 componentes, se negociara a la vez a 54 dólares en la Bolsa de Nueva York (NYSE) y a 39 en el Nasdaq.

Además, decenas de grandes empresas como Accenture y 3M cayeron por unos instantes más de un 90%.

La noticia con la que desayunaron hoy los inversores de que en abril se crearon 290.000 empleos en EE.UU., la cifra más alta desde marzo de 2006, aunque la tasa de desempleo subió hasta el 9,9%, ayudó poco a calmar las cosas en los mercados, que se enfrentan a un fuerte escrutinio por parte de las autoridades y expertos para saber qué pasó el jueves y cómo se podría evitar.

Después de que los responsables de los mayores mercados hayan descartado errores en los sistemas informáticos de contratación, entre las opciones que se barajan destaca la del error de un broker que pudo haber introducido la letra "b" de billions (mil millones, en inglés) en lugar de la "m" de millones para ordenar una venta de acciones.

A ese error humano se podría haber sumado el efecto multiplicador que pudieron tener las órdenes de compraventa preprogramadas para ejecutar operaciones en el momento en que el precio de las acciones de algún valor rebasa una cota determinada, según tratan de explicar analistas y medios especializados, que en cualquier caso no han dudado en volver la cabeza hacia Washington.

Allí los legisladores mostraron este viernes su inquietud ante lo destructivo que puede ser un incidente así y reabrieron una vez más el debate sobre la regulación de una actividad que muy poca gente entiende claramente y que queda enormemente diluida entre millones de agentes e intermediarios interconectados entre sí.

Aunque el NYSE tiene sistemas cortafuegos para ralentizar la actividad cuando se detecta una irregularidad y derivar las operaciones electrónicas a unas de bolsa que funcionan bajo el sistema tradicional de subastas, existe una decena de plataformas electrónicas más que no aplican ese tipo de mecanismos.

Analistas y expertos culpan a la Comisión del Mercado de Valores (SEC, por su sigla en inglés), que regula la actividad bursátil estadounidense y tiene su sede en Washington, de haber dado demasiada libertad a las plataformas bursátiles para operar sin exigir suficientes medidas de protección ante incidentes como este.

Un subcomité de finanzas de la Cámara de Representantes convocó una audiencia para el próximo martes en la que se examinará lo ocurrido y el propio presidente, Barack Obama, dijo que "las autoridades reguladoras evalúan (lo ocurrido) con la preocupación de proteger a los inversores y evitar que se repita".

Además, desde el Congreso estadounidense se ha pedido a la presidenta de la SEC, Mary Schapiro, que realice una "evaluación exhaustiva de las causas y la necesidad de aplicar reformas".

En un comunicado la SEC apuntó que está revisando lo ocurrido y que trabaja con los mercados "para tomar los pasos necesarios para proteger a los inversores y hacer cumplir las normas del sector".

Por el momento, el Nasdaq ha tomado la inusual medida de anular las operaciones que se cerraron durante los veinte minutos de vértigo que se vivieron el jueves.

Lo que los analistas tienen claro es que este incidente llegó en un momento de hipersensibilidad para los mercados, muy vulnerables estos días a las noticias que llegan sobre los problemas de Grecia para afrontar la deuda que acumula, así como sobre cualquier sospecha de que otros países puedan mostrar dificultades similares y ello termine por afectar a la primera economía mundial.