Jueves, 6 de Mayo de 2010

El Gobierno griego, listo para "caminar solo" con la austeridad

Reuters ·06/05/2010 - 13:16h

El Gobierno de Grecia dijo al Parlamento el jueves que no existe alternativa a los profundos recortes presupuestarios de su proyecto de austeridad y se comprometió a llevarlo adelante pese a la oposición de otros partidos y de las violentas protestas en las calles.

Al día siguiente de que cerca de 50.000 griegos se manifestaran en Atenas y un ataque con una bomba incendiaria provocara tres muertos, el ministro de Finanzas, Georgios Papaconstantinou, dejó claro ante los parlamentarios que el Gobierno no tiene intenciones de retroceder en su plan trienal para reformar radicalmente la quebrada economía del país.

"Presionaremos para seguir adelante, incluso si tenemos que caminar solos, sin el respaldo de otros partidos", dijo.

"Sabemos que el coste político es muy alto, pero no tenemos dudas, aceptamos esto con total conciencia. La solución para la economía griega depende de este programa, en estos cambios y en la reducción de nuestra deuda pública", acotó.

El Parlamento tiene previsto votar posteriormente sobre el proyecto, que prevé nuevas medidas de recortes presupuestarios por valor de 30.000 millones de euros, incluyendo drásticas reducciones a las primas del sector público que disminuirán fuertemente la remuneración de alrededor de una quinta parte de la fuerza laboral.

Los principales partidos opositores de derecha y de izquierda han dicho que votarán en contra del proyecto, lo que no bloquearía la aprobación del paquete pero frustraría las esperanzas del Gobierno de alcanzar un consenso amplio.

Los principales sindicatos públicos y privados, cuyas huelgas el miércoles paralizaron vuelos, cerraron tiendas e interrumpieron el transporte público, planean salir a protestar frente al Parlamento el jueves por la tarde.

Los dueños de tiendas reparaban los escaparates rotos y todavía se veían nubes de humo de contenedores de basura incendiados por los manifestantes.

Decenas de atenienses acudieron a una sucursal del banco Marfin en la avenida Estadio del centro capitalino para depositar flores en la entrada del edificio incendiado donde tres empleados murieron por inhalación de humo en medio de las protestas del miércoles.

Más de 50 personas resultaron heridas en las protestas del día anterior y 25 fueron detenidas por atacar a la policía y a algunas tiendas.

A pesar de considerarlo una tragedia, pocos mostraban su disposición a frenar las manifestaciones.

"Ayer hubo mucha gente en la calle, pero debería haber más. Todos deberían salir a prevenir que estas medidas se vuelvan ley", dijo Avgoustinos Tertopoulos, un mensajero de 58 años. "La muerte de tres jóvenes, de una mujer embarazada, es una tragedia. No tiene nada que ver con las protestas".

"Las cosas empeorarán. Esperad hasta el otoño, nos estaremos atacando los unos a los otros", manifestó Thanassis Nazaris, un dueño de una tienda que indicó que espera que las protestas aumenten cuando a la vuelta del verano los griegos se den cuenta de que no tienen dinero para vivir.