Jueves, 6 de Mayo de 2010

¿Cree ser intolerante a la lactosa? Probablemente se equivoque

Reuters ·06/05/2010 - 10:55h

Si recorta el consumo de leche porque piensa que es intolerante al azúcar que hay en ella, probablemente le esté haciendo un flaco favor a su salud, según un estudio español.

Investigadores del Hospital Universitario Vall d'Hebron de Barcelona hallaron que más de la mitad de los pacientes que pensaban que no podían digerir la lactosa estaban equivocados.

Cuando ingirieron una solución de lactosa equivalente a casi un litro de leche en el laboratorio, su intestino absorbió el azúcar con normalidad y los pacientes experimentaron menos retortijones, gases y otros problemas intestinales que en su casa.

"Existe una creencia extendida entre los pacientes con síntomas abdominales de que están causados por la lactosa de los productos lácteos", dijeron los investigadores en la publicación Clinical Gastroenterology and Hepatology.

"Aunque uno debe pensar que tras una gran ingesta de lactosa la intensidad de los síntomas tiene que ser mayor que en la vida diaria, nuestro estudio muestra justo lo contrario", añadió.

La capacidad para digerir la lactosa depende de una enzima. Cuando no hay suficiente de esa enzima, las bacterias proliferan en el azúcar, produciendo muchos gases en el proceso.

por ejemplo, flatulencia y dolor de estómago - que se producen tras ingerir lactosa.

El nuevo estudio se suma a las pruebas de que la intolerancia percibida a la lactosa puede no estar basada en la incapacidad biológica a la absorción de azúcar.

De 353 individuos que fueron derivados a especialistas por supuesta mala digestión de la lactosa, hasta 189 absorbían el azúcar con normalidad, y tuvieron menos síntomas que en casa.

No está claro por qué la gente que no tiene problemas para digerir la lactosa tiene síntomas, pero los investigadores especularon con que algunos pacientes podrían sufrir el síndrome del colon irritable, que tiene síntomas similares.

Otra posibilidad es que los síntomas estén relacionados con un anterior consumo en exceso.

"Si tuviste un momento en el que consumiste demasiado, tendrías síntomas y lo recordarías", dijo Carol J. Boushey, experta en nutrición de la Universidad Purdue en West Lafayette, Indiana, que no participó en el estudio.

Boushey, que también es dietista, dijo que recortar los productos lácteos como resultado de una percibida intolerancia a la lactosa podría tener un impacto negativo sobre la salud, incluida una menos densidad ósea, un incremento de la presión arterial y del cáncer de colon.

Recomendó que las personas que crean tener intolerancia beban menos cantidad de leche.