Jueves, 6 de Mayo de 2010

Obama quiere iniciar la reforma de la inmigración este año

Reuters ·06/05/2010 - 07:36h

El presidente Barack Obama dijo el miércoles que quería "empezar a trabajar" en la reforma de la inmigración este año y que las autoridades estadounidenses seguirían de cerca una polémica ley en Arizona por implicaciones en los derechos civiles.

Obama ha estado bajo presión para mantener su promesa formulada en la campaña presidencial de 2008 de revisar la legislación sobre inmigración.

Una dura nueva ley en Arizona ha puesto el asunto en el centro del debate público y movilizado a los votantes hispanos, un grupo clave cuyo apoyo necesitan los demócratas de Obama en las elecciones legislativas de noviembre.

El presidente se refirió al asunto durante un acto en la Casa Blanca por las celebraciones del 5 de mayo que honran a la cultura y la herencia mexicana.

"La forma de arreglar nuestro resquebrajado sistema de inmigración es a través del sentido común, una reforma inmigratoria integral", dijo Obama.

"Quiero empezar a trabajar este año, y quiero que demócratas y republicanos trabajen conmigo, porque tenemos que ser sinceros con lo que somos, un país de leyes y un país de inmigrantes", agregó el mandatario.

Los comentarios de Obama parecieron destinados a enfriar las esperanzas de que pudiera aprobarse este año en el Congreso una reforma inmigratoria y convertirse en ley.

Los demócratas han revelado un plan para reformar la legislación sobre inmigración, que Obama ha recibido con agrado, pero no está claro si obtendrán los 60 votos necesarios para aprobarlo en el Senado.

"No cometan errores, nuestro sistema de inmigración está roto. Y después de tantos años en los que Washington no ha cumplido con sus responsabilidades, los estadounidenses tienen derecho a sentirse frustrados, incluida la gente que vive en los estados fronterizos", expresó Obama.

"Pero la respuesta no es socavar los principios fundamentales que definen a nuestra nación. No podemos empezar a señalar gente por su aspecto o por como hablan, o como visten", añadió el mandatario.

La ley sancionada en Arizona autoriza a la policía local y estatal a determinar si la gente está en el país ilegalmente, algo que hasta ahora era una atribución de la policía inmigratoria federal estadounidense y algunas fuerzas locales.

"He instruido a mi gobierno que siga de cerca la nueva ley en Arizona, para examinar los derechos civiles y otras implicaciones que podría tener", dijo Obama.

"Esa es la razón por la que tenemos que cerrar la puerta a esta clase de acciones desacertadas cumpliendo nuestras obligaciones en Washington", concluyó el presidente.