Miércoles, 5 de Mayo de 2010

De paseo por El Sardinero

El Sevilla acribilla a la contra al Racing

ALBERTO CABELLO ·05/05/2010 - 22:03h

AFP - Los jugadores del Sevilla celebran uno de los goles anotados ante el Racong en Santander.

El Racing se disfrazó de lo que no es en el peor momento. Un invento suicida cuando está en juego toda la temporada. Apostó por una defensa a 50 metros de su portería para contener a un especialista en el juego con espacio y con dos velocistas a cada lado. De lo poco que no se ha estropeado en el Sevilla es esa capacidad para aniquilar al rival a base de carreras. Portugal, técnico cántabro, ventiló esa alfombra roja, le regaló un partido chupado y una goleada. A los de Álvarez lo que les molesta es precisamente todo lo contrario: campos con siete candados, en los que no hay ni un brizna de hierba libre. Es así como queda retratada su incapacidad para elaborar el fútbol.

Esta concesión hasta rehabilitó a dos futbolistas que han completado un curso en blanco y negro. Negredo y Capel se sintieron felices con un panorama como el que planteó el Racing. El rubio hizo añicos la estrategia con sus explosiones desde la izquierda. O acabó en el suelo detenido a zancadillas o presentó sus credenciales ante la portería de Coltorti. Terminó exhausto ante la dos docenas de arrancadas que pudo montar.

Negredo, con dos goles, apura sus opciones de estar en el Mundial

Al otro lado, Navas también se dio un banquete con mucho verde por delante para poder exponer lo mejor de su fútbol.  La noche tardó poco en romperse. A la primera que la pareja encontró hueco, se acabó todo. La jugada se gestó en una falta en el ataque del Racing y acabó en unos segundos en su propia portería. Negredo consiguió marcar en una contra de tres toques, decorados por un manojo de malas decisiones de la defensa y el portero.

Todavía fue más kamikaze el planteamiento de los santanderinos ante las dudas de Coltorti en las salidas. En una defensa tan atrevida, se necesita un portero que transmita tranquilidad a su zaga a la hora de salir a los balones profundos. Al segundo pase al hueco que le llegó a Capel, el lío ya se hizo gordo. Morris no tuvo más remedio que provocar penalti. Pidió explicaciones a su guardameta por esa salida que nunca se produjo.

Sin resistencia

Canales es un fantasma en este Racing. A ese chico amable y de sonrisa inocente se le ha puesto cara de mayor ante su escasa participación en el juego. Gesto agrio del chico que parece ser el único capaz de ofrecer algo distinto en el equipo. Al menos, Portugal sí acertó en sacarlo del partido para reservarlo para la final de Valladolid.

La noche tampoco la desaprovechó Negredo. Se marchó de El Sardinero con dos goles. Dibujó una preciosa volea en el segundo. Al fin apareció esa calidad que había estado tan escondida en su primera temporada en Nervión. Sus cuatro goles en los dos últimos encuentros le abren de nuevo las opciones de poder estar en la lista de Del Bosque.