Miércoles, 5 de Mayo de 2010

La estimulación magnética del cerebro combate la depresión

Reuters ·05/05/2010 - 18:14h

Por Anne Harding

Un nuevo estudio reveló que una dosis diaria de electricidad aplicada en un área cerebral específica combate la depresión, aun en personas que ya usaron múltiples antidepresivos sin resultados.

Si bien existen evidencias de que la estimulación magnética transcraneana (EMT) ayuda a aliviar la depresión y los reguladores de salud estadounidenses la aprobaron para ese uso, muchos cuestionan su efectividad, dijo el doctor Mark S. George, de la Medical University of South Carolina, en Charleston.

Hasta ahora, explicó el autor principal del estudio, la investigación médica no logró imitar el sonido y la sensación del dispositivo real para poder realizar un ensayo clínico en el que un grupo reciba el tratamiento y otro una terapia placebo sin saberlo.

Pero el equipo de George aseguró que resolvió el problema desarrollando un dispositivo que imita los clics del aparato real y contrae los músculos oculares.

En Archives of General Psychiatry, el equipo publicó los resultados del estudio sobre 190 pacientes, que es el más riguroso realizado hasta ahora sobre el uso de la EMT contra la depresión.

Al azar, el equipo indicó a los participantes sesiones diarias de 37,5 minutos de EMT en el área cerebral que regula la emoción o EMT placebo (grupo de control).

A las tres semanas, que fue el período de las sesiones, el 14 por ciento de los pacientes tratados con EMT real habían salido de la depresión, a diferencia del 5 por ciento del grupo control. El primer grupo era cuatro veces más propenso que el otro a sentirse mejor.

El equipo estimó que sería necesario tratar a 12 pacientes para lograr la recuperación de uno.

El 88 por ciento de los participantes finalizaron la primera fase del ensayo. Ambos grupos mencionaron los mismos efectos adversos, que incluyeron dolor de cabeza, molestia en el sitio de la aplicación y espasmos en los párpados.

En una segunda fase, todos los pacientes recibieron la EMT real. En esa instancia se recuperó el 30 por ciento.

"Por ahora, no sabemos cuánto tiempo deberíamos tratar a los pacientes", dijo George. "Según el estudio, serían necesarias por lo menos tres semanas de tratamiento y quizás hasta seis antes de suspenderlo", agregó.

A los pacientes que mejoraron se les recetó venlafaxina (Effexor) y una dosis reducida de litio, una combinación que, según George, ayudó a los pacientes tras la remisión de la enfermedad.

Al equipo le gustaría estudiar si la administración intermitente de EMT, en lugar de antidepresivos, produciría efectos tan duraderos.

La EMT envía una corriente eléctrica a través del cráneo hasta la zona cerebral a tratar. Para George, el enfoque "restablece" la actividad eléctrica y compone la regulación normal del ánimo.

Algo similar estaría sucediendo con la terapia electroconvulsiva (TEC), o lo que algunos llaman "electroshock", en la cual se colocan electrodos en la parte delantera del cerebro para inducir una convulsión con el paciente anestesiado.

Estadísticamente se estima que entre el 60 y el 70 por ciento de los pacientes con depresión tratados con TEC se recuperan.

Para George, comprender mejor dónde se debería aplicar la EMT e identificar la dosis indicada y la duración del tratamiento permitirían lograr tasas de éxito cercanas a las que se pueden obtener con la TEC.

"Soy optimista, estamos en camino a comprender cómo interactuar con el cerebro de forma no invasiva para que los pacientes se puedan recuperar", finalizó el autor.

FUENTE: Archives of General Psychiatry, mayo del 2010.