Lunes, 3 de Mayo de 2010

Comienza el juicio contra los acusados por el atentado de la T-4

Reuters ·03/05/2010 - 12:15h

La Audiencia Nacional comenzó el lunes el juicio contra los presuntos autores del atentado de ETA contra la Terminal 4 del aeropuerto de Barajas en diciembre de 2006, en el que murieron dos personas y que supuso el fin de la tregua declarada por la banda.

El fiscal solicita un total de 900 años de prisión respectivamente para Igor Portu, Martín Sarasola y Mikel San Sebastián por el atentado que causó la muerte de los ciudadanos ecuatorianos Diego Armando Estacio y Carlos Alonso Palate.

El Ministerio Público acusa a cada uno de los tres presuntos etarras de un delito de estragos terroristas, por el que solicita 20 años de prisión; dos delitos de asesinato en grado de consumación, por los que pide 30 años de cárcel; y de 41 asesinatos en grado de tentativa, para los que demanda una pena de 20 años de cárcel por cada uno de ellos.

Además, solicita una indemnización de 500.000 euros para las familias de los fallecidos. No obstante, la máxima pena aplicable en delitos de terrorismo en España es de 40 años.

Los tres procesados se negaron a prestar declaración ante el tribunal presidido por el magistrado Alfonso Guevara.

"No reconozco este juzgado fascista y no voy a participar en él", dijo Sarasola en euskera al comienzo del interrogatorio.

Diego Armando Estacio y Carlos Alonso Palate fallecieron mientras descansaban en sus respectivos vehículos estacionados en la zona de aparcamientos de la T-4 cuando se produjo la potente explosión de una furgoneta bomba que redujo a escombros el parking del moderno edificio inaugurado un año antes.

Portu y Sarasola eran miembros no fichados de la banda armada y junto a San Sebastian y Joseba Iturbide integraban un comando de ETA que llevaba actuando desde 2001 y que ha sido responsable de algunas de las acciones más importantes de la banda en los últimos años, según información del Ministerio del Interior.

A partir de 2005, el grupo pasó a hacer acciones por cuenta propia, hasta que el 30 de diciembre de 2006 Portu, Sarasola y San Sebastián colocaron la bomba que supuso el fin del proceso de paz que comenzó en marzo de ese mismo año.

La tregua de ETA se rompió de facto en junio de 2007.

Portu y Sarasola fueron también los responsables del estallido de una potente bomba en Castellón, que hicieron explotar cuando creyeron verse sorprendidos por las fuerzas de seguridad en agosto de 2007, según Interior. Ambos fueron detenidos por la Guardia Civil en enero de 2008 en la localidad guipuzcoana de Mondragón.

Un mes después, San Sebastián fue detenido en el sur de Francia en una operación conjunta entra la policía francesa y la Guardia Civil.