Domingo, 2 de Mayo de 2010

Aumenta la presión contra la ley de Arizona

Políticos, organizaciones cívicas, artistas y miles de ciudadanos en EEUU exigen medidas contra el Estado cuya iniciativa criminaliza a los inmigrantes latinos

ISABEL PIQUER ·02/05/2010 - 22:00h

Un manifestante contra la ley migratoria el sábado delante del Capitolio de Arizona en la capital Phoenix. - AFP

Cada día la presión contra las autoridades de Arizona se hace más fuerte. A las iniciativas legales contra la controvertida ley migratoria y el llamiento al boicot econonómico del Estado sureño se sumaron este fin de semana las protestas masivas contra la medida. En Los Ángeles, Nueva York, Chicago, Dallas, San Francisco y otras ciudades, cientos de miles de personas tomaron las calles para protestar al grito de "Sí se puede" contra la polémica iniciativa que criminaliza la presencia de indocumentados y otorga funciones migratorias a los policías locales.

Y a medida que pasan los días, parece más improbable que la ley vaya a aplicarse. Tres organizaciones lideran la embestida contra la iniciativa SB1070. Son la American Civil Liberties Union, el Mexican American Legal Defense and Education Fund (Maldef) y el National Immigration Law Center.

Tres organizaciones denuncian la ley "anticonstitucional y discriminatoria"

"Arizona puede estar segura de que vamos a montar una denuncia legal sólida y sofisticada para evitar que se aplique una ley anticonstitucional y discriminatoria", aseguraba el presidente de Maldef, Thomas Sáenz, al anunciar la iniciativa conjunta. A la ofensiva legal y popular, debería sumarse la económica.

El congresista demócrata por Arizona, Raúl Grijalva, ha pedido a organizaciones profesionales que no celebren sus convenciones en el Estado y al Gobierno que se niegue a otorgar fondos suplementarios a la gobernadora. Porque a todo esto, las autoridades de Arizona han pedido dinero a Washington para financiar la formación de los 15.000 agentes de la policía en sus nuevas labores migratorias.

"La gobernadora Jan Brewer no se da cuenta de que esta ley va a perjudicar gravemente a los ciudadanos. Los turistas no querrán venir donde se practican políticas discriminatorias. Las empresas no querrán instalarse aquí. Los trabajadores hispanos se mudarán", aseguraba Grijalva hace unos días.

La gobernadora pide fondos a Washington para la policía migratoria

Se habla de recabar incluso el respaldo de la Golden Baseball League, que juega en los estados del sur, y que cuenta con muchos jugadores latinos. La cantante Shakira estuvo en Phoenix para mostrar su solidaridad con los que protestan contra la ley. Otros artistas e intelectuales también se han pronunciado en contra.

Edmundo Hidalgo, presidente de Chicanos por la causa, una organización social de Phoenix, explica que el ambiente político de Arizona tiene mucho que ver con lo que está pasando. "Cuando Janet Napolitano [la actual secretaria de Seguridad de Interior] era gobernadora nos sentíamos más protegidos. Ella paró un par de propuestas parecidas. Pero Obama se la llevó para Washington. Los republicanos se adueñaron del poder y ahora están mucho más a la derecha", dice Hidalgo.

Reforma federal aplazada

"McCain ha traicionado a la comunidad latina que lo ha apoyado"

El ex candidato presidencial y senador por Arizona, John McCain, hasta hace poco la voz más razonable en temas migratorios del partido republicano, también se ha radicalizado al ver peligrar su reelección frente a un candidato próximo a los ultraconservadores del Tea Party, y ha respaldado la medida de la gobernadora. "McCain ha traicionado a la comunidad latina, no nos lo esperábamos, sobre todo porque siempre le hemos apoyado", dice Hidalgo.

El tema ha puesto a la inmigración en la agenda de la Casa Blanca. Durante su campaña electoral, Barack Obama prometió una amplia reforma migratoria, tema que su predecesor no consiguió cerrar pese a intentarlo en dos ocasiones. Pero el presidente la ha aparcado de momento. Tras concentrar todos sus esfuerzos en evitar una hecatombe económica y conseguir aprobar la reforma sanitaria, tenía la vista puesta en Wall Street. Tratar la inmigración a siete meses de las elecciones legislativas es muy arriesgado.

De ahí la prudencia. "No vamos a hacer algo sólo por cuestiones de política si no consigue resolver el problema", declaró Obama el jueves, "hemos pasado un año muy duro, no creo que el Congreso esté listo para sumergirse en otra cuestión tan controvertida". Mientras, Obama ha puesto a trabajar a un equipo del Departamento de Justicia para que calibre actuaciones legales.

Obama ha puesto a trabajar a un equipo para evaluar actuaciones legales

En el Capitolio, los demócratas están divididos una vez más. Harry Reid, su líder en el Senado, quería avanzar el tema migratorio, porque en su estado, Nevada, el asunto también es problemático y Reid se enfrenta a una difícil reelección en noviembre.

Hidalgo explica que la ley agravará la inseguridad en la comunidad latina. "Mucha gente, quizás en situación irregular, no querrá reportar crímenes por temor a ser deportados. Y eso empeorará la violencia de las mafias de los inmigrantes que se ha recrudecido en los dos últimos años. Ha sido esta violencia la que ha llevado a la polémica actual".

Como resalta el presidente de Chicanos por la causa, la ley de Arizona no resuelve el problema, sino que lo desplaza. "Los inmigrantes ilegales no van a regresar a México, se irán a los estados vecinos en busca de trabajo".

"Las leyes de migración deben ser federales"

Raúl Grijalva. Congresista demócrata por Arizona 

Ha pedido a Obama que limite la cooperación del Gobierno con las autoridades de Arizona en la aplicación de la ley SB1070. ¿Piensa que la medida llegará finalmente a implementarse?
No lo creo. Las cuestiones sobre su constitucionalidad acabarán con ella.

Ha pedido a diversas organizaciones que boicoteen económicamente el Estado. ¿No teme repercusiones en plena recesión?
No he pedido un boicot de Arizona. He llamado a una acción precisa, a que de momento no se celebren conferencias o convenciones durante un tiempo limitado. La idea es mandar un mensaje, no hundir la economía del Estado.
 
Se encuentra usted en la difícil postura –al igual que el alcalde de Phoenix– de luchar contra las autoridades de su propio Estado. Parece una situación insostenible.
Hasta cierto punto. Nunca he dicho o sugerido que no se deban aplicar leyes migratorias. Sólo creo que deben ser leyes federales y deberes federales y no es una cuestión que toque a las autoridades locales.

Aunque la ley no llegue a aplicarse, ¿qué consecuencias tendrá en el panorama político y social de Arizona sobre todo en año de elecciones?
Muchas. Durante más de ocho años los republicanos han financiado y promovido iniciativas para asegurar la seguridad de la frontera: más tropas, más vallas, más detenciones, pero seguimos con el mismo problema. Que critiquen a los que realmente están intentando resolver este tema es el colmo de la hipocresía. Cuando McCain era un rebelde dentro de su partido promovía una reforma migratoria completa, ahora que copia al Tea Party, dice todo lo contrario.

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