Domingo, 2 de Mayo de 2010

Cristiano mantiene la fe

El Madrid iguala por dos veces los goles de Osasuna y el luso logra el tanto de la victoria en el 89

LADISLAO MOÑINO ·02/05/2010 - 20:58h

 

Otra vez en el último minuto. Otra vez Cristiano. Otra vez tras tener que remontar. Tiene el Madrid una habilidad especial para deambular por el alambre. Se tiene una fe inquebrantable. Tanta que no se le puso verdadera cara de estrés hasta los diez minutos finales. Lo pudo pagar con la Liga.

Tampoco el Bernabéu se altera demasiado, acostumbrado como está a ver a los suyos por detrás del marcador. Aunque con distintos matices, el madridismo ha visto muchas veces el mismo partido. La grada sabe que del intercambio de golpes su equipo suele salir ganador. El personal encaja con naturalidad incluso que regale dos goles, como sucedió hoy. No silba, ni abronca. Tiene la creencia de que al final su equipo ganará por demolición. Sabe que cuenta con un pegador que es un martillo de largo recorrido.

El tanto de Cristiano permite al Madrid mantener el cerco sobre el Barça 

Cristiano, lo mismo emboca tras una galopada en solitario, como en el primer tanto, como se presenta en la raya de gol con el traje de cazagoles. Con esta última versión mantuvo la fe del Madrid. Con la Liga casi perdida, Higuaín puso una rosca pasada en el segundo palo. Allí apareció el portugués, que ignoró el costalazo que se jugaba contra el poste para meter la cabeza. Un gol de nueve. En realidad, Cristiano contiene en su fútbol todas las posiciones de ataque. Puede ser un extremo, un interior, un nueve, un mediapunta o un segundo delantero. Lo que haga falta o lo que el partido o su equipo necesiten.

Ese tanto permite al Madrid mantener el cerco sobre el Barça, pero, antes de ese desenlace habitual, la resolución de la Liga estuvo en las botas de Masoud. Otro despiste de la defensa (se quedó clavada reclamando un saque de banda) puso a Vadocz y a Masoud frente a Casillas. La jugada se dibujaba sola con toda la lógica. Vadocz la ejecutó bien. Cedió el balón al iraní cuando vio a Casillas salir. Allí, en el área pequeña, con la soledad silenciosa previa a la gloria, Masoud no supo cómo rematar. Se trastabilló y remató fuera. Se perdió en la inmensidad del escenario y la trascendencia de la jugada. Para el Madrid, puede ser uno de esos lances que se atribuyen a la suerte del campeón.

A cada gol de Osasuna respondió el Madrid con una descarga. Sin Guti de inicio, había expectación por ver si Kaká lideraba el plan ofensivo. Si se adaptaba a ese fútbol menos vertical que ha practicado su equipo en su ausencia. Pero no, lo suyo parece más finalizar el juego que elaborarlo. Casi siempre se asocia buscando jugadas definitivas. Y casi siempre lo hace con Cristiano. Higuaín es ignorado en ese tuya-mía.

En ese fútbol a dos porterías le cuesta muy poco crear ocasiones al Madrid

El argentino se desesperaba. Pasaba casi media hora hasta que pudo intervenir en una jugada de ataque. Con todo, el Madrid lanzaba descargas sobre Ricardo, contra el que se estrellaron Cristiano, unas cuantas veces, Kaká, Marcelo, Granero e Higuaín. En ese fútbol a dos porterías le cuesta muy poco crear ocasiones al Madrid. Igual que a Osasuna cuando se desplegaba con Aranda y Camuñas. Juanfran tuvo uno de esos días de extremo facilón: previsible.

Granero era otro futbolista a observar. Ha salido del once por falta de atrevimiento, por no atreverse a ser él. Esta vez sí se atrevió. No se limitó a asegurar el balón al pie para defender su titularidad. Recibió, se giró y buscó pases para romper líneas del contrario, no para facilitar su repliegue. Suya fue la rosca con la que Marcelo puso el empate a dos. Por la facilidad con la que había igualado las dos ventajas de Osasuna, el Madrid no descerrajó un ataque desesperado en el segundo tiempo. Hasta los últimos diez minutos no jugó con el corazón en la boca. Entonces entró en esa lucha agónica contra el reloj. En ese territorio en el que ha logrado convertir la épica en simple rutina porque Cristiano gana por demolición.

Ficha técnica

3 - Real Madrid: Casillas; Arbeloa, Sergio Ramos, Raúl Albiol, Marcelo; Gago (Juanfran, m.85), Xabi Alonso, Granero (Guti, m.58); Kaká (Benzema, 67); Cristiano Ronaldo e Higuaín.

2 - Osasuna: Ricardo; Azpilicueta, Roversio (Flaño, m.68), Sergio, Monreal; Rúper, Nekounam; Juanfran (Masoud, m.61), Vadocz, Camuñas; y Aranda (Calleja, m.75).

Goles: 0-1, m.7: Aranda. 1-1, m.25: Cristiano Ronaldo. 1-2, m.42: Vadocz. 2-2, m.44: Marcelo. 3-2, m.89: Cristiano Ronaldo.

Árbitro: Mateu Lahoz (colegio valenciano). Amonestó a Marcelo (71) por el Real Madrid y a Monreal (72) por Osasuna.

Incidencias: encuentro correspondiente a la 35ª jornada de Primera División disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante unos 75.000 espectadores.


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