Domingo, 2 de Mayo de 2010

Los enfrentamientos en Tailandia pueden acabar en guerra civil

Reuters ·02/05/2010 - 09:35h

Un prolongado y cada vez más violento enfrentamiento entre el Gobierno y manifestantes de 'camisas rojas' en Bangkok está empeorando y podría acarrear una "guerra civil no declarada", dijo el Grupo Internacional de Crisis.

"El sistema político tailandés se ha roto y parece incapaz de sacar al país al borde de un conflicto extendido", dijo el grupo de resolución de conflictos con sede en Bruselas en un reporte publicado el viernes por la noche.

"El enfrentamiento en las calles de Bangkok entre el gobierno y manifestantes de 'camisas rojas' está empeorando y podría acarrear una guerra civil no declarada", añadió.

Tailandia debería considerar la ayuda de figuras neutrales de la comunidad internacional, extraídas quizás de ganadores del Premio Nobel de la Paz, para evitar una caída en mayor violencia, dijo.

Enfrentamientos entre el Ejército y las 'camisas rojas', un grupo constituido mayormente por pobres rurales y urbanos, han dejado 27 muertos y cerca de 1.000 heridos en una campaña de siete semanas para forzar elecciones anticipadas.

Decenas de misteriosos ataques han golpeado a la capital, incluyendo ataques con granadas el 22 de abril en el distrito de negocios Silom que mataron una persona e hirieron a más de 80.

Bangkok espera ansiosamente una operación del Ejército para desalojar a las 'camisas rojas' de su ciudad de tiendas, fortificada en seis puntos de entrada con barreras de neumáticos mojados en gasolina, alambres de púas y postes de bambú afilados, que podrían llevar a un baño de sangre.

grandes negocios, aristócratas, el alto mando militar y una clase media educada - y los manifestantes, muchos de los cuales apoyan al ex primer ministro, Thaksin Shinawatra, derrocado en un golpe en el 2006.

Grupos de la sociedad civil reunieron al Gobierno y los manifestantes pero las conversaciones fracasaron sobre cuándo realizar las elecciones. Las 'camisas rojas' ofrecieron un marco de tiempo de 90 días, pero el primer ministro lo rechazó el fin de semana pasado.

La crisis se produce cuando Tailandia enfrenta su primera perspectiva de sucesión real en más de seis décadas.

una afirmación provocativa en un país donde muchos consideran al rey casi divino.