Sábado, 1 de Mayo de 2010

China se muestra al mundo en la Exposición de Shanghái

Reuters ·01/05/2010 - 11:52h

Shanghái abrió el sábado su multimillonaria Exposición Mundial al público, exhibiendo la creciente economía de China y un renaciente orgullo nacional, así como la más novedosa tecnología ecológica de 189 países.

Los visitantes de la Exposición informaron de las largas filas que se formaron y de algunos enfados ocasionales porque otros no respetaban las colas a la hora de entrar a las exhibiciones de la enorme exposición, 20 veces más grande que la Exposición Mundial realizada en Zaragoza en 2008.

Las entradas para acceder a los pabellones más populares, como el de China, eran escasas.

"Este es un gran evento y es un buen foro para comunicarse con el mundo", dijo Lao Chen, un residente de Shanghái. "Pero es muy desorganizado. Hay demasiada gente en China", agregó.

Zhao, un jubilado de Shanghái que vive con su familia, mostró su indignación por no poder entrar al enorme pabellón de China, uno de los pocos que no será demolido cuando la feria de seis meses de duración culmine el 31 de octubre.

"Nunca voy a poder verlo. Sólo puedo mirarlo desde fuera. ¿Cuál es el sentido de eso?", dijo, amargado.

Pero otros visitantes afirmaron estar disfrutando, y calificaron de dinero bien gastado el invertido en el evento por el Gobierno de China.

"No es un tema de dinero. Es un orgullo que China pueda ser anfitriona de la Expo", dijo Ning Lifang, de 30 años, una cajera de banco de la cercana ciudad de Suzhou.

China afirma haber gastado 4.200 millones de dólares (3.159 millones de euros), el doble de lo que invirtió en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, para ser anfitriona de la mayor exposición mundial. Es la Expo más cara hasta la fecha, pero los medios locales han informado de que el verdadero gasto, incluidas las mejoras de la infraestructura de la ciudad, estaría cerca de los 58.000 millones de dólares.

DETERMINACION GRIEGA

Subrayando el capital político que China ha adjuntado a la Expo, un evento que había perdido la atención mundial en los últimos años, varios líderes extranjeros asistieron a su inauguración.

Entre los más destacados están el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, y el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso.

Incluso Grecia, que actualmente trabaja en un acuerdo de rescate con la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional para salvar al país de caer en la morosidad por su deuda, envió a un funcionario de alto rango como muestra de la importancia que tienen las buenas relaciones con China, que Atenas espera pueda ser una fuente importante de turismo e inversiones.

Grecia debió recortar su presupuesto para el pabellón en un 40 por ciento debido a sus problemas financieros, economizando en todo, desde el diseño a los folletos, pero estaba decidida a participar, dijo el viceprimer ministro, Theodoros Pangalos.

"Que Grecia iba a participar en la Expo de Shanghái fue una promesa a China y al pueblo de Shanghái, que hemos cumplido hoy. Nosotros no podíamos faltar en este evento internacional", afirmó.

La cosmopolita urbe de Shanghái espera a 70 millones de visitantes por la Expo, una media de casi 400.000 personas por día, aunque sólo un 5 por ciento serán extranjeros.

El presidente chino, Hu Jintao, hablando con Barroso, agradeció al mundo por apoyar el evento.

"A pesar de la llegada de la crisis financiera mundial mientras nos preparábamos para la Expo, mantuvimos nuestras promesas y realizamos vigorosos esfuerzos por lograr la meta de convertir la Expo 2010 de Shanghái en un evento exitoso, espléndido e inolvidable", declaró Hu.

SEGURIDAD SEVERA

La Expo ha sido acompañada de una fuerte seguridad, con visores de rayos-X para los bolsos en las estaciones de metro, la presencia evidente de policías y el reparto de folletos sobre el reconocimiento de bombas en las oficinas del distrito financiero de Pudong.

Muchos países han realizado esfuerzos extravagantes y gastado enormes cifras para mejorar su imagen en China. Entre los asistentes figuran no sólo grandes potencias como Francia, Rusia y Estados Unidos, sino también Turkmenistán, Omán, Costa Rica y otros países humildes.

Arabia Saudí gastó 146 millones de dólares en su pabellón con forma de nave espacial, que presenta palmeras con dátiles, mientras que India planea llevar a un grupo de estrellas de Bollywood para que realicen espectáculos en vivo.

A pesar del alboroto y la diversión que el evento promete, los preparativos de la Expo no carecieron de controversia.

Grupos de defensa de los derechos humanos se han quejado sobre las expulsiones forzadas de los residentes para hacer espacio para la Expo, la falta de compensación y la violencia contra quienes se quejaban.

Algunos pabellones nacionales aún no están listos.

Kuwait, Bután y Burkina Faso se retiraron de la Expo esta semana, dijeron medios locales.