Sábado, 1 de Mayo de 2010

La movilización en RTVE pierde fuelle

La huelga de ayer fue la menos secundada de la historia

ANTONIO G. GIL-GARCÍA ·01/05/2010 - 08:00h

ANGEL MARTÍNEZ - Una cámara de TVE, ayer en la rueda de prensa del Consejo de Ministros.

Lo que mal empieza... La división de la plantilla y los sindicatos de Radio Televisión Española se acabaron traduciendo en un escaso seguimiento de la huelga celebrada ayer en demanda de una mayor producción interna. La convocatoria sí logró alterar la programación de TVE, que redujo a la mitad la duración de los telediarios y sustituyó con programas enlatados el resto de los espacios en directo. Según fuentes de la dirección, sólo el 31% de la plantilla secundó la huelga de ayer, lo que la sitúa como la de menor seguimiento de la historia de la radiotelevisión pública. En cuanto a los sindicatos, CCOO y UGT, contrarios a la huelga desde el principio tras haber alcanzado un acuerdo con la empresa, cifraron en un 48,2% el porcentaje de seguimiento (1.795 trabajadores), mientras los sindicatos minoritarios (Alternativa, Apli, USO y CGT), principales impulsores de la protesta, elevaron la cifra hasta el 65%.

La división entre trabajadores "no es buena para nadie", según CCOO y UGT

Sin embargo, la primera huelga, que se celebró el 3 de marzo y fue respaldada por todos los sindicatos, fue secundada por el 51% de los trabajadores según la dirección y el 86,9% (3.235 trabajadores) según los sindicatos. Además, logró su objetivo al abrir la puerta al citado acuerdo entre la dirección, CCOO y UGT, aunque este luego fuera rechazado en referéndum por los trabajadores el pasado martes, por sólo 154 votos de diferenci

Diva.isión en la plantilla

Las formaciones minoritarias sostenían ayer que los trabajadores salían fortalecidos de la jornada, algo que dudaban los sindicatos mayoritarios. En una nota conjunta, CCOO y UGT dejaban claro que la actual situación de división entre los trabajadores "no es buena para nadie" y que "jamás se logrará un acuerdo sin diálogo" con la empresa.

En este sentido, el presidente del comité intercentros, Teo Altieri, indicó que "no es de extrañar" el menor seguimiento de la huelga, dado que los trabajadores están divididos, y consideró que, cuando se rechazó el acuerdo con la empresa, muchos "votaron con el corazón, no con la cabeza".

"Lo que es evidente es que no hay confianza en la dirección", explicó Altieri, que cree no obstante que "no es imposible" un entendimiento. En el mismo sentido, la dirección dejó claro que sigue "abierta al diálogo" con los sindicatos. Ambas partes se reunirán previsiblemente la próxima semana para seguir trabajando en un posible acuerdo.