Lunes, 3 de Mayo de 2010

Un paseo por el Gales de Dylan Thomas

Un triángulo amoroso en un ambiente bohemio durante la Segunda Guerra Mundial formado por un artista genial y excesivo y dos mujeres inteligentes y hermosas, nos sirve de excusa para descubrir el oeste de Gales.

PÚBLICO ·03/05/2010 - 09:26h

Visit Britain - The Boathouse (El Cobertizo), su casa en Laugharne al borde de un acantilado.

Ambientada durante la Segunda Guerra Mundial, The Edge of Love, que se ha estrenado este pasado fin de semana en nuestro país con el título de En El Límite del Amor, reúne los ingredientes perfectos para un modélico drama nostálgico. Es la historia de un triángulo amoroso basado en las complejas relaciones entre Dylan Thomas, el genio y poeta galés, su mujer Caitlin, y la amiga de ambos, Vera Phillips. El paisaje de Gales aparece inevitablemente como poderoso escenario de esta historia de poesía y pasiones.

Gran parte de la película se rodó en el oeste de Gales, donde Thomas pasó parte de su vida. Pueblos marineros como Tenby, New Quay y la costa de Cardigan Bay, son captados con todo su encanto. El reparto de En El Límite del Amor se alojó en Ty Mawr Mansion. Los propietarios de este histórico edificio de la época georgiana han rebautizado incluso varias de sus habitaciones en honor a los principales actores y ahora es posible dormir en la Suite Keira Knightley o en la Sienna Miller, ambas con vistas a un amplio jardín y al omnipresente verde paisaje de Gales.

La película se centra en una época muy concreta de la vida de Dylan Thomas y omite otros lugares claves de su biografía. Pero es fácil sumergirse en el Gales en el que vivió y que le proporcionó, de manera constante, inspiración. El recorrido para seguir la pista de Dylan comienza en Swansea, donde nació y creció, y donde el Dylan Thomas Centre mantiene viva su memoria. Es hoy un centro de arte con una exposición permanente que muestra la colección más grande del mundo sobre el poeta, además de un teatro y una librería-cafetería.

El pub Black Lion en New Quay era uno de los favoritos del bardo galés, famoso por sus excesos con la bebida. Sus puertas todavía están abiertas para quien quiera tomar una pinta a la salud del poeta. Tampoco debemos olvidar el pequeño pueblo costero de Laugharne, que prácticamente no ha cambiado desde que fuera la residencia de Dylan, hace siete décadas.

Durante los cuatro últimos años de su vida, vivió junto a su mujer Caitlin y sus tres hijos en The Boathouse (El Cobertizo), una casa al borde de un acantilado. Aquí escribió Under Milk Wood, tal vez el más famoso de todos sus escritos. Ahora la casa es un museo dedicado al poeta, amueblado al estilo de la época de cuando vivía allí, y rodeado por el paisaje galés que lo inspiró para escribir algunos de sus mejores y más excesivos, sorprendentes y torturados poemas.