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Jueves, 29 de Abril de 2010

La pesadilla vuelve a Elm Street un cuarto de siglo después

El asesino Freddy Krueger, ahora encarnado por Jackie Earle Haley, regresa a la gran pantalla con mayores efectos y vísceras que el original

EFE ·29/04/2010 - 08:45h

EFE - Una escena de la nueva 'Pesadilla en Elm Street'

Pesadilla en Elm Street (1984) alumbró al asesino de los sueños, Freddy Krueger, uno de los iconos más famosos del cine de terror, cuyas andanzas renacen mañana en EEUU con una nueva versión "aún más terrorífica" que la original.

Al menos eso opina Jackie Earle Haley, el actor que da vida a Krueger en el filme, ópera prima de Samuel Bayer, un reputado director de videoclips, entre los que se cuentan el de Smells Like Teen Spirit, de Nirvana, o Bullet With Butterfly Wings, de The Smashing Pumpkins.

"El objetivo de Sam era regresar a los orígenes. Aquel primer filme era exagerado y destacaba por su humor sarcástico. Nosotros apostamos por ofrecer un producto aún más terrorífico, que diera más miedo y provocara más sustos", ha declarado el intérprete, candidato a un Óscar al mejor actor de reparto por "Juegos secretos" (2006).

Para ello Haley tuvo que lidiar con un personaje con miles de fans en todo el mundo. Esa fama se debe al trabajo realizado por Robert Englund -el antiguo Freddy- en un total de nueve películas, que convirtieron a la franquicia en la más rentable para el estudio New Line Cinema hasta el estreno de El Señor de los Anillos.

Más efectos para aterrorizar

"Sentí toneladas de presión y de entusiasmo a la vez. El trabajo de Robert fue de enormes proporciones y es algo que asusta. Pero también encontré fascinante que me dieran la oportunidad de reinventar el personaje. Traté de hacer mi trabajo lo mejor posible para introducir esta historia a las nuevas generaciones", manifestó Haley, de 48 años.

A Nightmare on Elm Street tiene una estructura similar a la del filme original de Wes Craven, aunque se intenta distanciar de ella con sus efectos especiales y con un mayor énfasis en las razones que convirtieron a Fred Krueger en un terrible asesino.

"Lo genial de la película de Craven es que la hizo con dos dólares y 27 centavos de presupuesto", dijo entre risas el actor. En realidad el cineasta contó con dos millones de dólares, una cifra ridícula para los estándares de hoy en día.

La actual cuenta con un presupuesto de unos 30 millones de dólares. "Es un viaje alucinante. Una gran pesadilla", declaró Haley, quien firmó un contrato para rodar dos secuelas, aunque todo dependerá del éxito de esta primera entrega.

En esta revitalización, Freddy vuelve a introducirse en los sueños de los hijos de sus verdugos con el fin de recrearse en los más siniestros crímenes, cometidos a caballo entre la realidad y la fantasía.

Pero, para pesadillas, la que tuvo que soportar el actor cada vez que le ponían el maquillaje en la cara. Cuatro horas y media para colocárselo y otra hora para quitárselo. En medio, varias horas de rodaje.

"Ahora sé lo que sentía Robert Englund cuando decía que en todas aquellas películas haciendo de Freddy el verdadero torturado era él", admitió Haley. "Fue un proceso largo y arduo. Una tortura china, de verdad", agregó.