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Martes, 27 de Abril de 2010

Los republicanos frenan la reforma financiera de Obama

El Senado estadounidense ha rechazado una medida para proceder al debate y votación de la reforma

EFE ·27/04/2010 - 00:15h

Obama, hace unos días en un acto. EFE

La reforma financiera sufrió este lunes un primer revés en el Senado de EEUU, ya que no alcanzó los votos necesarios para que se iniciara el debate, pero los demócratas volverán a intentarlo este mismo martes, en una nueva votación.

En la primera gran prueba de fuego sobre la medida, el Senado votó 57-41, con lo que no se pudo iniciar el debate, ya que los demócratas necesitaban 60 votos para frenar tácticas obstruccionistas.

Al final, de los 41 republicanos en la Cámara Alta, 39 votaron en contra y dos se abstuvieron de votar.

El senador demócrata Ben Nelson votó en contra de la medida y el propio líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, cambió su voto de "sí" a "no", no por convicción sino como parte de una estrategia para el futuro en el complicado entramado legislativo estadounidense.

"No le quedaban opciones"

Reid lo hizo porque, viendo la batalla perdida por ahora, prefirió centrarse en continuar impulsando un acuerdo bipartidista sobre la reforma.

"Esto ahora le deja la puerta abierta para presentar otra moción para abrir el debate"

"Al senador Reid no le quedaban opciones. Bajo los reglamentos del Senado, si votaba a favor de la moción en ese escenario de votos, el proyecto de ley moría totalmente y él no hubiese podido someterla a otra votación", explicó José Parra, portavoz de Reid.

"Esto ahora le deja la puerta abierta para presentar otra moción para abrir el debate", agregó Parra.

Obama, "profundamente decepcionado"

Reid dejó claro que continuará negociando con los republicanos e intentarán realizar más votos esta semana para que la medida sea debatida en el pleno de la Cámara Alta. Ese segundo voto de procedimiento podría realizarse mañana mismo.

La legislación que salga del Senado tendrá que ser armonizada con la que aprobó en diciembre pasado la Cámara de Representantes para su votación definitiva por el Congreso, probablemente a mediados del año.

En un comunicado, el presidente Barack Obama dijo estar "profundamente decepcionado" de que los republicanos bloqueasen el debate sobre la reforma de Wall Street.

Mayor supervisión

Entre sus principales elementos, la medida propuesta por los demócratas establece un mecanismo para la liquidación de grandes empresas que supongan un riesgo para la economía; ejerce una mayor supervisión federal del mercado de derivados -cuyo valor se calcula en 450 billones de dólares-, y crea una agencia de protección de los consumidores.

La reforma ejerce una mayor supervisión federal del mercado de derivados

Pero la propuesta ha generado discordia en los pasillos del Congreso, ya que los republicanos aseguran que ésta sólo dará pie a más rescates bancarios y han prometido votar en contra.

La iniciativa para reformar cómo funciona Wall Street se produce mientras el Senado investiga las acusaciones de presunto fraude por parte de la empresa financiera Goldman Sachs.

Desde el pleno del Senado, el líder de la minoría republicana en la Cámara Alta, Mitch McConnell dijo que su bancada apoya una reforma que "apriete las tuercas a Wall Street" pero no de la forma "apresurada" en que quieren lograrla los demócratas.

Al igual que cuando se opusieron a la reforma de salud, los republicanos consideran que esta legislación también supondrá una costosa injerencia del Gobierno en la economía.

Gran apoyo popular

La Casa Blanca reiteró su apoyo a la legislación con el fin de conjurar otra crisis financiera como la iniciada en 2008, que condujo al país a una profunda recesión económica, con millones de ejecuciones hipotecarias, pérdida de empleos y de poder adquisitivo.

Ninguno de los dos partidos quiere proyectar una imagen de estar alineándose con Wall Street

La reforma financiera es otra de las prioridades del presidente Barack Obama y su aprobación se sumaría a la victoria política que obtuvo con la reforma de salud, aunque también medio de agrias disputas partidistas, en marzo pasado.

Según una encuesta divulgada por The Washington Post y ABC News, hay un gran apoyo popular, dos tercios de la población, a la reforma financiera y eso da alas a los demócratas.

De cara a los comicios legislativos de noviembre próximo, ninguno de los dos partidos quiere proyectar una imagen de estar alineándose con los magnates de Wall Street.