Archivo de Público
Lunes, 26 de Abril de 2010

Barreda condena la rendición de Cospedal

El presidente de Castilla-La Mancha la acusa de ceder ante Murcia. Las Cortes piden la retirada de la reforma estatutaria

YOLANDA GONZÁLEZ ·26/04/2010 - 12:16h

El presidente Barreda antes de la sesión plenaria. -EFE

La reforma del Estatuto de Castilla-La Mancha fue enterrada ayer. Poco menos de una semana después de que el PP impidiera que el texto saliera adelante en el Congreso de los Diputados, las Cortes castellanomanchegas, con el respaldo de los diputados socialistas, votaron a favor de la retirada de la propuesta de modificación del Estatuto. Con ello, se borran de un plumazo los trabajos iniciados en enero de 2007, cuando PP y PSOE dieron luz verde al texto en las Cortes regionales.

A ahondar en las contradicciones y vaivenes del PP de Castilla-La Mancha en esta materia se dedicó en sus intervenciones, precisamente, el presidente de la comunidad, José María Barreda. El socialista fue muy insistente en la idea de que María Dolores de Cospedal, líder regional de los conservadores y secretaria general del PP, no ha estado a la altura. Y es que, a su juicio, en lugar de defender las posiciones de Castilla-La Mancha, "ha defendido a los regantes de Murcia".

Cospedal opina que el líder manchego ha protagonizado su "mayor fracaso"

Con sus palabras, Barreda aludió a las continuas presiones a las que el líder del PP de Murcia, Ramón Luis Valcárcel, ha sometido al proceso negociador para que este Estatuto no viera la luz en el Congreso de los Diputados. También la Comunitat Valenciana y su president, Francisco Camps, han tenido un papel clave en el tortuoso recorrido de este frustrado texto estatutario.

Supervisión

De hecho, la enmienda al texto que el PP presentó la semana pasada en la Cámara Baja, que restaba contenido al documento elaborado por el PSOE en los últimos meses, fue directamente supervisada por el dirigente murciano.

El PP alega que no se contó con ellos para aprobar el Estatut catalán

"¿Por qué no era aceptable su propuesta de última hora?", se preguntó Barreda. Él mismo se respondió: "Porque era una propuesta trampa tendida por el señor Valcárcel. Inaceptable, porque eliminaba el concepto de reserva hídrica", valoró.

La alternativa que los conservadores intentaron añadir en el último minuto señalaba que "las necesidades de agua para un desarrollo equilibrado y sostenible" de la región "ascienden a 4.000 hectómetros cúbicos al año". Algo, "inasumible" para Barreda. Mientras, los socialistas sí planteaban una "reserva" concreta de 4.000 hectómetros cúbicos en el preámbulo.

"No son pequeños matices; esa enmienda dejaba en agua de borrajas las reivindicaciones de nuestro Estatuto", sostuvo el presidente castellanomanchego.

Barreda acusa a Cospedal de meter a la región en un "callejón sin salida"

Echando mano de titulares de prensa de los últimos años, el socialista intentó demostrar que Cospedal viró de posición respecto al Estatuto en cuanto fue aupada a la secretaría general del PP en junio de 2008. "Siempre ha tratado de escurrir el bulto, no vaya a ser que en los maitines de la calle Génova [sede nacional del PP] la llamaran a capítulo o se enfadara el señor Valcárcel", añadió Barreda.

"Callejón sin salida"

Barreda consideró que Cospedal se había comportado cual "caballo de Troya" metiendo a Castilla-La Mancha en un "callejón sin salida". Incluso fue más allá cuando consideró que "ha dejado tirada a esta tierra".

Otra de las ideas que vertebró su discurso fue la de la ausencia de interés electoral a la hora de solicitar la retirada de la reforma. Por ello, insistió en que si ha tomado esta decisión, ha sido porque siempre ha buscado el apoyo del PP.

El tono de reproche inundó también el discurso de la número dos del PP, según la cual el presidente de Castilla-La Mancha debe dimitir porque la retirada del Estatuto ha sido "su mayor fracaso".

Las "mentiras" del PSOE

Cospedal cargó contra la propuesta de los socialistas. Y calificó de "mentira" que este texto estableciera una reserva de agua. Cree la número dos del PP que, al aparecer el concepto en el preámbulo, "carece de eficacia". "El PSOE ha convertido el clima político de la región en una ciénaga repleta de mentiras; Barreda miente y lo hace gravemente: es mentira que en su propuesta establezca una reserva hídrica del mismo modo que se hace en el Estatuto de Aragón".

Por contra, defendió la enmienda presentada por su formación en el Congreso porque, a diferencia de la de los socialistas, precisa una periodicidad anual para la reserva hídrica.

Además, criticó que Barreda quiera el apoyo del PP en este texto estatutario. "A lo mejor lo que vale para Catalunya, no vale para Castilla-La Mancha", espetó Cospedal en alusión al Estatut. Una crítica permanente de los conservadores es la de la aprobación del texto catalán sin el respaldo del principal partido de la oposición.

La marcha del debate hacía presagiar que tampoco iba a haber acuerdo para el momento de resucitar el texto. "Tendremos un Estatuto cuando el PP de esta región tenga dirigentes que piensen en ella", consideró Barreda.

Mientras, Cospedal aseguró que cuando su formación gobierne en la región, aprobarán "un Estatuto sin estratagemas, no para sacar ventajas políticas sino para defender los intereses de Castilla-La Mancha".

La guerra del agua. Un bien escaso convertido en elemento de identidad regional

¿Qué es el trasvase Tajo-Segura?

En el germen de la guerra del agua, subyacen las consecuencias de esta obra hidráulica, cuya idea nació en tiempos de la II República, aunque no se comenzó a desarrollar hasta los años sesenta. Los trabajos de canalización no concluyeron hasta 1979. El trasvase deriva agua del Tajo desde los embalses de Entrepeñas (Guadalajara) y Buendía (Cuenca) al Segura para abastecer los regadíos de Murcia y la Comunitat Valenciana. Su gestión depende del Ministerio de Medio Ambiente.

¿Por qué enfrenta a varias comunidades?

Durante los periodos de sequía, largos y abundantes en la meseta sur y en Levante, circula en ocasiones más caudal de agua por el cauce artificial del trasvase que por el natural del río Tajo. Hasta hace apenas unos años, varios pueblos de Castilla-La Mancha situados en el recorrido del trasvase eran abastecidos con cisternas mientras el acueducto que derivaba agua a Murcia pasaba sobre su municipio. Es un ejemplo de la imagen de agravio que ha calado en la identidad regional de los castellano-manchegos en relación con esta obra hidráulica. Su derogación se ha convertido así en una reivindicación compartida por todos los actores sociales de Castilla-La Mancha. Por el contrario, Murcia y la Comunitat Valenciana precisan del agua del trasvase para mantener su agricultura basada en el regadío intensivo y para desarrollar también su fuerte industria turística.

¿Qué decía el Estatuto sobre el trasvase?

El texto que aprobaron las Cortes de Castilla-La Mancha en enero de 2007 con los votos del PSOE y el PP -entre ellos, el de María Dolores de Cospedal- recogía que la "definitiva extinción" del trasvase "se producirá" en 2015. Durante la larga tramitación del texto, el PSOE rebajó esta reivindicación para evitar fricciones con Murcia y la Comunitat Valenciana -ni los socialistas ni los Gobiernos de estos territorios aceptan esta derogación- y para acercar posturas con el PP.

¿Qué es la reserva hídrica?

Para sustituir las referencias a la derogación del trasvase, los negociadores socialistas del Estatuto ahora liquidado copiaron la fórmula que el PP aceptó en la reforma del Estatuto de Aragón: la inclusión de una reserva de agua que garantice el abastecimiento de Castilla-La Mancha y que recoja su derecho preferente -como cuenca cedente- al uso del agua del río Tajo. Esta reserva se cifró en primer término en 6.000 hectómetros cúbicos y, después, para acercar al PP, en 4.000 hectómetros. Finalmente, el PP de Castilla-La Mancha, presionado por el presidente de Murcia, Ramón Luis Valcárcel, repudió el texto que aprobó en las Cortes de Castilla-La Mancha para no soliviantar a los barones conservadores de Levante.