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Lunes, 26 de Abril de 2010

Regreso a un fútbol distinto

Kaká debe adaptarse a un estilo de más toque y pausa

LADISLAO JAVIER MOÑINO ·26/04/2010 - 08:15h

Kaká celebra su gol al Zaragoza. - EFE

45 días después, Kaká ha vuelto triunfal a un escenario distinto al que dejó lesionado y entre silbidos. Ha regresado a un equipo que ya no es tan vertical, que se siente fuerte para competirle la Liga al Barça y que ha encontrado un estilo más tocado. Tendrá que adaptarse a un paisaje futbolístico muy distinto al que conoció.

Cuando Kaká abandonó el Bernabéu el día de la eliminación ante el Lyon, Guti todavía no había tomado por completo los mandos del plan ofensivo del Madrid. Por entonces, Pellegrini se entregaba a la verticalidad de Cristiano y Kaká. El Madrid era un equipo muy directo y veloz. Necesitaba muy pocos pases y poco juego para ganar. No mascaba los partidos. Más bien, los devoraba. "Nuestro fútbol tiene tanto vértigo que no damos tiempo a que la gente de atrás se incorpore", llegó a decir Valdano en el mes de enero. Aquello fue una crítica velada a esa verticalidad que imponían Kaká y Cristiano y que no siempre funcionaba. Cuando arrancaba, Kaká buscaba más a Cristiano (104 pases, uno cada diez minutos), que a Higuaín (44 pases, uno cada 22 minutos). Ahora tendrá que procesar la jerarquía que ha alcanzado el argentino como goleador.

Cuando el brasileño fue silbado ante el Lyon, Guti aún no imponía su fútbol

También tendrá Kaká que compenetrarse con nuevos compañeros de línea. Ni Lass ni Diarra acompañan ya a Xabi Alonso. Granero ha perdido la confianza de Pellegrini desde el partido en Santander y Marcelo ha regresado al lateral. Cuando Kaká recayó, no había rastro de Gago.

El centro del campo al que tendrá que adaptarse Kaká se estabilizó en Almería: Gago, Xabi Alonso, Guti y Van der Vaart. Nada que ver con lo que él había conocido. Ni en nombres ni en fútbol. Guti ha impuesto la pausa y un fútbol más asociativo. "Ahora elaboramos más", han reconocido tanto Pellegrini como Valdano. Precisamente es la capacidad para asociarse con el resto de centrocampistas lo que más se le reprochó a Kaká y lo que más se elogió de Van der Vaart, su sustituto mientras ha estado de baja.

Las lesiones del holandés y de Raúl le han colocado en primera línea de fuego antes de tiempo. "Kaká sólo estaba para jugar unos minutos", dijo Pellegrini en La Romareda.

"Nunca me he borrado, no vuelvan a dudar de mí", pidió el mediapunta

Debate abierto

Kaká abre el mismo debate que existía antes de su último y prolongado parón. No se cuestiona su calidad, pero sí sus prestaciones y su posición. Con la pareja Cristiano-Higuaín no tiene sitio como segunda punta, que es como triunfó en el Milan. También así lo alinea Dunga con Brasil. La propuesta actual del Madrid ya no contempla sólo las estampidas de Cristiano como la única gran baza ganadora. Ahora hay más fútbol y Kaká tiene una cuenta pendiente con el madridismo, que ha dudado, y mucho, de su juego y de su compromiso. Hasta de su lesión.

Contra esas sospechas se rebeló Kaká en voz alta al término del partido ante el Zaragoza. "Nunca me he borrado. Ni es verdad que me negara a medicarme retrasando mi recuperación, porque hoy (por el sábado) me he medicado para jugar este partido", dijo resentido Kaká. "Me sentía y me sigo sintiendo en deuda con el Madrid, con el presidente, con mis compañeros y por supuesto con mi afición. Por favor, que nadie vuelva a dudar de mí", prosiguió. Armado de un gol reanimador, tiene cuatro partidos para despejar dudas.