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Jueves, 22 de Abril de 2010

Los mercados se ceban con Grecia y fuerzan su rescate

La Comisión Europea eleva el déficit público y Moodys le rebaja la nota. Los indicadores de riesgo de la economía griega se disparan

P. BLÁZQUEZ / D. BASTEIRO ·22/04/2010 - 17:05h

Los inversores internacionales volvieron ayer a ensañarse con Grecia. La venta masiva de bonos griegos provocó una oleada de nervios en otros mercados, tanto de acciones como de deuda y de divisas, y desató nuevas especulaciones sobre la inminencia del rescate de la economía griega por parte de los países de la zona del euro y del FMI.

En esta ocasión, la espoleta que activó el ataque de los inversores a Grecia fue doble. Por un lado, Eurostat, la oficina estadística de la Comisión Europea, publicó ayer que el déficit público heleno se situó en 2009 en el 13,6% del PIB, en lugar del 12,7% previamente anunciado por las autoridades de Atenas. Además, para más inri, Eurostat anunció que es posible una nueva revisión al alza, de entre 0,3 y 0,5 puntos. La cifra casi multiplicaría por cuatro el déficit del 3,7% pronosticado por el Gobierno precedente, al que Papandreu echó ayer la culpa de las repetidas mentiras estadísticas urdidas para no desvelar las verdaderas dimensiones del agujero griego.

El nuevo episodio de crisis salpica a España, cuyos bonos rozan el 4%

Consecutivamente, la agencia de riesgos Moodys decidió rebajar un escalón su calificación de la deuda pública griega (de A3 a A2) y le adjudicó además perspectiva negativa, lo cual significa que podría volver a ser degradada en los próximos meses.

Ambas noticias encadenadas provocaron una fuga de los inversores extranjeros de sus posiciones en deuda griega. El resultado fue que todos los indicadores de riesgo de la economía se dispararon. La rentabilidad de los bonos a diez años se elevó espectacularmente, hasta el 8,83% (frente al 8,03 % del día anterior), que es un nuevo récord desde 1998. La prima de riesgo país, que mide la diferencia de rentabilidad con Alemania, siguió el mismo camino y superó con holgura los 600 puntos básicos (es decir seis puntos porcentuales).

Estos datos confirman, por si cabía alguna duda, que es virtualmente imposible que Grecia pueda financiarse en los mercados para hacer frente a sus compromisos de pago, ya que el elevado tipo de interés que tendría que pagar está fuera de sus posibilidades. En consecuencia, no tendrá más remedio que activar el plan de rescate mixto concertado por los países pertenecientes al euro y el Fondo Monetario Internacional (FMI). El programa de ayuda europeo ya está concretado (se otorgarán a Grecia préstamos bilaterales por valor de hasta 30.000 millones de euros a un tipo de interés de alrededor del 5%, muy inferior al que le exige actualmente el mercado). No ocurre lo mismo con el rescate del FMI, cuyos técnicos están ahora negociando en Atenas cuánto dinero aportará (podrían ser hasta 15.000 millones de euros), a qué precio y, sobre todo, qué condiciones de política económica impondrá al Ejecutivo heleno como contrapartida.

Las principales bolsas europeas sufren caídas y el euro se desploma

Previsiblemente, Grecia solicitará que se active el mecanismo de rescate en cuanto pacte los detalles del plan del FMI, lo cual ocurrirá "en unos días", según dijo ayer el director gerente del Fondo, Dominique Strauss-Kahn. En todo caso, el Gobierno griego necesita una inyección urgente de fondos, ya que en mayo vencen algunos importantes compromisos de pago (el día 19 tendrá que abonar 8.500 millones de euros), que ahora mismo no está en condiciones de satisfacer.

Situación "muy seria"

Strauss-Kahn describió ayer la situación de Grecia como "muy seria". Su segundo de a bordo, John Lipsky, aseguró sin embargo que "no hay posibilidad" de que el país heleno se salga del euro.

El director del FMI dice no estar preocupado por España y Portugal

Además de admitir la gravedad de la situación de Grecia, Strauss-Kahn intentó lanzar un mensaje de tranquilidad y dijo no estar preocupado por la evolución de la deuda de otros países, como Portugal y España, a los que la crisis griega salpicó ayer. En el caso español, el bono a diez años llegó a rozar una rentabilidad del 4%, y el diferencial con Alemania también subió, hasta 91 puntos básicos. Estas cifras están muy alejadas de las de Grecia, pero reflejan un cierto efecto contagio, que tuvo su incidencia ayer mismo en la colocación de una emisión de obligaciones a 15 años a un tipo del 4,44% por valor de 2.103 millones. Tanto la tasa (superior en un punto a la equivalente alemana) como la demanda (menor de lo habitual) fueron peores que en anteriores emisiones. También los mercados de Italia, Portugal e Irlanda resultaron afectadas por la ola de ventas de deuda pública.

La cotización del euro, otra de la víctimas habituales en los episodios de inestabilidad provocados por la crisis, también se resintió ayer. La divisa europea llegó a 1,3316 dólares, su valor más bajo desde mayo de 2009.

Bolsas en picado

Las malas noticias sobre Grecia cayeron como un cuchillo afilado sobre las bolsas, que reaccionaron con caídas en picado. Los inversores no esperaron las explicaciones del Gobierno griego ni del presidente del FMI y salieron despavoridos, huyendo indiscriminadamente de todo lo relacionado con Europa, especialmente Grecia y los países periféricos del euro.

El resultado fue una jornada muy negativa para todos los mercados, y con destrozos mayores en los casos de las bolsas griega y española. El índice ASE 20 heleno perdió un 4,39% y el Ibex 35 se dejó ayer un 2,19%. En total, el nuevo episodio de la tragedia griega le ha costado al mercado español un descenso del 4,28% en dos días y le ha devuelto a los 10.821 puntos, justo cuando estaba a punto de recuperar los 12.000 con los que inició el año.

El sector financiero fue otra vez el gran damnificado y los principales bancos españoles registraron caídas superiores al 3%. "Sólo la activación urgente del plan de rescate puede calmar a corto plazo la sangría bursátil; en su defecto, la posibilidad de un préstamo puente por parte de los países europeos parece cada vez más necesaria", asegura Álvaro Rodríguez, analista de Oddo Securities.